2015 Elecciones Generales

Díaz abomina de Podemos si no abandona la senda independentista

  • La presidenta andaluza es la cabeza visible y lleva la voz cantante de los barones socialistas que se oponen a una negociación de Sánchez con el partido de Pablo Iglesias

La cordialidad entre Susana Díaz y Pedro Sánchez se quedó en los escenarios de los mitines de la campaña del 20-D. Para que los correligionarios que coreaban consignas y agitaban banderolas no apreciaran las diferencias entre ambos, los dos tiraron de (aparente) afecto mutuo. Todo fuera por el partido y los resultados electorales. Ahora, una vez conocido el escrutinio de las urnas, el alejamiento ha vuelto a imponerse: el candidato a la Presidencia del Gobierno ve en Pablo Iglesias un posible aliado en su ruta hacia La Moncloa pero la jefe de los socialistas andaluces no quiere oir hablar de Podemos si esta formación no reniega de su intención de convocar un referéndum en Cataluña.

 

Díaz es, además, la cabeza visible de buena parte de los barones territoriales del PSOE dispuestos a levantar un dique contra la pretensión de Sánchez de tender puentes con Podemos: hasta que el partido de Iglesias no proclame que la unidad de España, tal como la concibe el PSOE –con esa reforma constitucional de por medio que auspicie un  Estado federal–, es intocable, no hay que construir entre ambas formaciones. Díaz no se cierra en banda a Podemos. “No a Podemos, no”, sostiene, pero su posición es firme si el partido de Iglesias se empeña en circular por la senda del independentismo en Cataluña. La presidenta de Andalucía tiene un diagnóstico claro: Podemos plantea propuestas “imposibles” porque en el fondo Iglesias y los suyos “no quieren llegar a acuerdos”. 

 

Desde esta posición, la tensión está asegurada en el Comité Federal que el PSOE celebrará el lunes en su sede de la calle Ferraz, en Madrid. En el cónclave socialista, la secretaria general del PSOE-A intervendrá para transmitir a la cúpula del partido que no se negocie con Podemos, que antepone como condición sine qua non para sentarse a la mesa con Sánchez la conveniencia de un referéndum en Cataluña. “Pablo Iglesias ha puesto en cuestión lo que para nosotros es intocable, que es la unidad de España, y lo ha hecho porque el 40% de los escaños que tiene son soberanistas. Ha preferido eso por arañar un puñado de votos, por entregarse a esos partidos, en lugar de hacer lo que hace la izquierda, que es defender la igualdad de oportunidades por delante de cualquier cosa”, comentó ayer la presidenta de Andalucía en una entrevista en la Cadena Ser. Díaz fue muy clara en su análisis al advertir que “no podemos hablar con quien plantea la ruptura de España”. La jefa de los socialistas andaluces recriminó a la formación morada que priorice la cuestión catalana en detrimento de cuestiones como el “bienestar de la gente, la educación, la salud”, y acusó a Iglesias de marcar una línea roja “con el separatismo, algo que para nosotros es intocable”.

Hay un punto de sintonía inicial entre Sánchez y Díaz. La jefa de los socialistas andaluces sí se mostró contundente a la hora de destacar que “nosotros no podemos apoyar a Mariano Rajoy ni al Partido Popular porque han provocado mucho sufrimiento y nuestro sitio es estar en la oposición, donde nos han colocado los ciudadanos”.

 

Mientras tanto, ya la jornada día anterior, y quizás vislumbrando lo que se avecina en el seno de la formación socialista, o al menos haciendo su propia interpretación de lo que ocurre en él, el secretario general de Podemos reaccionó diciendo que “como en el PSOE no está muy claro quién manda” no tendrá problema en negociar Díaz “si Pedro Sánchez no manda. Parece que en el PSOE no está muy claro quien manda. Yo no tengo ningún problema en, si el señor Pedro Sánchez no manda, hablar con el comité federal, hablar con la señora Susana Díaz o el señor García-Page [presidente de Castilla La-Mancha]”.

De esta manera el dirigente de Podemos mandó un mensaje al secretario general socialista después de que varios barones del PSOE, con la presidenta andaluza a la cabeza, recordaran que la política de pactos del partido se debe decidir en el Comité Federal del lunes.

 

Respecto a la posibilidad de pactos con otros partidos, Iglesias aseguró que en Podemos tienen “la mano tendida” y están dispuestos “a conversar con todo el mundo”, pero puso como condición que “algunos, como primera medida, deberían hacer que todos los miembros de su partido que pertenecen a consejos de administración de empresas estratégicas salgan de ellos o entreguen el carnet del partido”.

 

En contra de las críticas que está recibiendo, Iglesias aseguró que su partido “es la única fuerza política que puede garantizar la unidad del país”, ya que, como destacó, Podemos “entiende” la “diversidad” de España. “No se trata de que haya una u otra exigencia, sino que es la realidad histórica de España después de cómo se ha votado en las últimas elecciones”, argumentó Iglesias.

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