2011 Elecciones

El PSOE parte como favorito pero sin aliados para firmar pactos de gobierno

  • La crispación vivida en la ciudad en este mandato dificultaría la elección de Moreno como alcalde si su partido no logra la mayoría absoluta · IU y PP tratarán de aprovechar el desgaste de los socialistas

Dentro del complicado panorama que se supone dejará las elecciones del 22 de mayo, la situación política de Baena está entre la que menos preocupa a las direcciones de los partidos a nivel provincial, quizá porque son conscientes de que hay pocos síntomas previos que auguren un vuelco respecto a la situación actual. Luis Moreno Castro, que gobierna con mano de hierro el partido a nivel local y que es uno de los barones del PSOE cordobés, sigue siendo la cabeza visible de una formación muy asentada a nivel social en el municipio baenense y que funciona como una máquina perfectamente engrasada a la hora de desarrollar los tiempos de cada proceso electoral, desde la precampaña hasta la campaña misma.

Así las cosas, pocos discuten que la posición de los socialistas, a priori, es mucho más ventajosa en Baena que en el resto de las ciudades medias. Aún así, a casi nadie escapa tampoco que Moreno Castro está dispuesto a fajarse duramente con sus adversarios políticos, sobre todo en el seno de Izquierda Unida, donde además de que las diferencias ideológicas entre los socialistas y la coalición de izquierdas están aquí más acentuadas que en otros municipios, los desencuentros personales con algunos de sus dirigentes tienen un peso específico muy importante.

Por ello, es casi seguro que durante la campaña electoral saldrán a la palestra algunos de los asuntos que han judicializado la vida política baenense en los últimos años y que se han traducido luego en imputaciones y también sobreseimientos, pero que han puesto sobre la mesa que es mejorable la gestión urbanística municipal y que algunos de los colaboradores del también senador del PSOE no eran las personas más adecuadas para la gestión municipal. La experiencia política de Moreno le ha ayudado a aguantar las críticas recibidas por cuestiones como el del caso de las presuntas facturas falsas que implicaban a dos trabajadores municipales. Es más, incluso ha tenido la capacidad de sobreponerse y desviar la atención sobre la gestión municipal y por su gran apuesta en este mandato que ya acaba: la puesta en valor de Torreparedones.

La recuperación y explotación de este yacimiento arqueológico será la gran baza electoral de los socialistas baenenses y el gancho para defender otros proyectos de actuación en el patrimonio que se han desarrollado en la ciudad, todo ello con la vista puesta en que se trata de propuestas capaces de dinamizar un sector como el del turismo, al que todavía le queda mucho camino por recorrer en la zona del Guadajoz y que hasta ahora sólo ha utilizado como reclamo la calidad de los aceites de Baena. Aún así, el clima de crispación y enfrentamiento entre los partidos ha sido excesivamente alto. Dos mujeres serán las adversarias políticas de Moreno en las urnas el próximo 22 de mayo. Por un lado, Valle Meneses, quien ha tomado las riendas de IU tras la marcha de Manuel Pérez y que quiere captar el voto de la izquierda para acortar las diferencias con el PSOE. De otra parte, Amalia Cabello de Alba debuta en esto de la política liderando un Partido Popular que no acaba de despegar en Baena y que busca una persona capaz de impulsar el ascenso que las encuestas dan a esta formación a nivel provincial y andaluz.

Así las cosas, los dos escenarios que manejan las tres formaciones con representación en el Pleno de Baena son que el PSOE sea capaz de revalidar su mayoría absoluta o que no la alcance y baje de los 11 concejales que tiene actualmente. La primera opción dejaría a la oposición sin margen de maniobra y refrendaría el liderazgo de Moreno cuatro años más. Sin embargo, mucho pueden cambiar las cosas si los socialistas no alcanzan la ansiada mayoría absoluta. Moreno se ha caracterizado por su escaso diálogo y por no hacer la más mínima concesión a los dos partidos de la oposición, con los que mantiene una relación muy distante y a los que deja claro constantemente que es él quien gobierna. Por ello, lograr un pacto para todo un mandato o simples acuerdos puntuales parece imposible con el actual candidato del PSOE como aspirante a regidor.

Es más, algunos dirigentes provinciales socialistas reconocen que "incluso sería complicado" que Luis Moreno pudiera ser elegido como alcalde en el Pleno de investidura si no logra mayoría absoluta. Su temor se justifica en que ya hubo movimientos en las elecciones de 20007 en el mismo sentido, de manera que la única condición que ponían sobre la mesa otras fuerzas para permitir que el PSOE gobernara Baena era que Moreno quedara fuera de juego. Por ello, no sería descartable una jugada similar si se produce un descenso notable en el apoyo electoral a los socialistas, si bien es verdad que el entendimiento entre IU y PP parece que era más fácil hace cuatro años que ahora.

Por si acaso, los cambios en la candidatura de Moreno en los primeros puestos de la lista son mínimos y confía prácticamente en el mismo equipo que gobierna desde 2007. Más caras nuevas se ven en la coalición de izquierdas y entre los populares, conscientes de que deben hacer algo diferente para modificar el mapa electoral de Baena. En cuanto a otras fuerzas, el PA vuelve a presentarse a las municipales, aunque tendrá muy complicado volver a entrar en el Pleno.

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