Economía

Los impuestos merman el beneficio de Endesa un 23% hasta marzo

  • La eléctrica plantea que el Estado asuma hasta 2.700 millones de euros del déficit de tarifa estructural

Endesa cerró el primer trimestre del año con un beneficio neto de 476 millones de euros, el 23,3% menos que en el mismo periodo de 2012, lastrada por el impacto de los nuevos impuestos energéticos en España y el mayor coste de la energía en Brasil. La eléctrica, controlada por la italiana Enel, indicó ayer que el beneficio neto en España y Portugal se redujo un 28,8%, hasta los 338 millones de euros; mientras que el de Latinoamérica cayó un 5,5% con 138 millones.

Endesa cerró el periodo con unos ingresos de 8.166 millones, un 5,6% menos; y un Ebitda de 1.682 millones, un 7,9% inferior al del primer trimestre de 2012. La generación se redujo un 13,5% con 32.163 gigavatios-hora (GWh).

En España, la eléctrica señala que las medidas fiscales que entraron en vigor en enero tuvieron un impacto de 145 millones, una cifra que se eleva a 232 si se suman los cambios normativos aplicados en 2012, como el recorte a la distribución. A esto se sumó la menor producción de Endesa en España -con una caída del 21,8%- por el descenso de la demanda y la mayor aportación de las renovables.

No obstante, la bajada de precios mayoristas y el "importante esfuerzo" en el control de costes permitieron mitigar el impacto negativo en el Ebitda de España, que cayó un 6,6%, hasta los 971 millones.

Ante los analistas, el consejero delegado de la eléctrica, Andrea Brentan, planteó que el Estado asuma hasta 2.700 millones del déficit de tarifa estructural, que ronda los 4.000 anuales, pues esta deuda se ha generado por las decisiones tomadas por los gobiernos.

Es "justo" que el Estado asuma parte del problema, en concreto el importe derivado de los costes de financiar el déficit, que rondan entre 2.200 millones y 2.700 millones anuales, mientras que el resto deberá ir al mercado, afirmó. Brentan también abogó por que se mantengan los recortes a la fotovoltaica, que suponen entre 500 y 700 millones anuales.

El objetivo del Gobierno es que, en los próximos años, los peajes sean suficientes para retribuir los costes regulados sin necesidad de partidas extraordinarias. Para ello, trabaja en una nueva reforma energética, prevista para junio. Brentan dijo que para junio esperan propuestas para continuar atajando el déficit de tarifa. "No podemos llamarlo reforma, la verdadera reforma llegará a final de año", señaló Brentan, que apuntó a posibles cambios en el funcionamiento del mercado mayorista o pool, la retribución a las renovables o la liberación del mercado.

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