XXI Congreso Nacional

La empresa familiar ve peores perspectivas económicas tras cambiar el Gobierno

  • La confianza en sus propias empresas se mantiene pero aprecia un deterioro de la coyuntura y alerta del alto endeudamiento

La ministra Reyes Maroto, en la inauguración del XXI Congreso Nacional de la Empresa Familiar, en Valencia La ministra Reyes Maroto, en la inauguración del XXI Congreso Nacional de la Empresa Familiar, en Valencia

La ministra Reyes Maroto, en la inauguración del XXI Congreso Nacional de la Empresa Familiar, en Valencia / Manu Bruque · Efe

La gran empresa familiar ve peores perspectivas que hace un año, un periodo en el que España ha cambiado de Gobierno por mor de una moción de censura y, por tanto, de política económica. El Instituto de la Empresa Familiar, un sector que supone el 60% del PIB español, el 90% de las empresas y el 80% del empleo, celebra su congreso anual y como cada edición pulsa la opinión de sus asociados para dar un radiografía de cómo ven la economía y el futuro inmediato de sus compañías.

Hace un año esa encuesta se hizo en Toledo, el día 2 de octubre, en pleno shock por la violenta jornada de referéndum ilegal en Cataluña, pero aún así los grandes empresarios españoles afianzaron su optimismo respecto a la marcha de la economía. Confirmado una tendencia al alza desde que se inició la recuperación tras la Gran Recesión. Esa trayectoria ascendente se truncó hoy.

Los más de 700 inscritos en la XXI edición del Congreso Nacional de la Empresa Familiar empeoraron la nota que dan a la situación económica cada año. Hoy, en Valencia, bajaron a un 5,48, frente al 6,22 que le otorgaron en Toledo un año antes, aunque aún por encima del 5,31 que otorgaron en los dos años precedentes, 2015 y 2016.

Esta tendencia de que la situación económica ha empeorado en los últimos meses quedó también patente en la pregunta sobre cómo creen que evolucionará la economía española. Del 82% de los encuestados que en 2017 opinó en Toledo que a corto y medio plazo la economía española tendrá un moderado aumento con una limitada creación de empleo, se ha bajado de forma brusca a un 57% que opinó lo mismo, lo que supone un giro radical a la tendencia anterior, pues hace un año se había incrementado en un 12% respecto al congreso celebrado en 2016 en La Coruña. Sí es cierto que ese aumento moderado con limitado crecimiento de la empresa sigue siendo la respuesta más votada.

El presidente de Mercadona, Juan Roig,  que presidió el IEF de 2005 a 2008, intervino en una conferencia posteriory se refirió a la situación económica, además, de explicar le modelo de calidad total de su empresa. Roig señaló que la economía está prácticamente igual que el año pasado, pero que los empresarios se dejan influir por la situación política y social, que sí habría empeorado.

El resto de respuestas a esa preguntas también certifican el giro del creciente optimismo hacia al pesimismo. Frente al 7% que hace un año esperaba un rápido crecimiento con una intensa creación del empleo, que entonces suponía un punto más que en 2016, se retrocedido cinco punto entre los más optimistas, que ahora son un exiguo 2%. Quienes ven un frágil crecimiento sin creación neta de empleo son el grupo que más ha crecido, un 41% opinó eso ayer en Valencia en contraste con el 11% de hace un año en Toledo y casi doblando al 24% que contestó así en 2016 en La Coruña.

Pero el pesimismo no se circunscribe al contexto general sino que afecta también que a la marcha de las empresas en particular, aunque con menor caída. La confianza en sus compañía aguanta mejor el clima de desaceleración y los cambios normativos que anuncia el Gobierno, como una brusca subida del 22% del Salario Mínimo Interprofesional, frente a la progresiva que estaba pactada por patronal y sindicatos, o un ocultado aumento de las cotizaciones sociales de entre el 10% y el 12%, desvelada el pasado viernes por la Airef.

Así el 64% de los empresarios que participaron en la encuesta interactiva prevé para 2019 un aumento de ventas en su compañía, un porcentaje nueve puntos inferior al 73% que respondió así en 2017. Ese leve retroceso se reparte entre los cuatro puntos que crece el grupo que espera una ventas similares a las del año anterior, que pasa del 24% en Toledo al 28% en Valencia, y los cinco puntos que aumenta quienes prevén en esta coyuntura unas menor cifra de ventas, que ahora es del 8% frente al 3% de hace un año.

Pero una respuesta que afianza que no han perdido fe en su propia actividad es que el 67% reinvertirá los beneficios que obtenga en este ejercicio en la empresa.

Además, los empresarios encuestados mostraron su alerta por el riesgo que supone el endeudamiento y la política fiscal como el principal problema que podría lastrar la economía española en los próximimos años. Le sigue de derecha la falta de reformas estructurales, paradas desde que no hay un Gobierno con sólido apoyo parlamentario, tanto con MAriano Rajoy como con Pedro Sánchez en La Moncloa.

La principal demanda de los empresarios para que sea una acción prioritaria es un pacto por l educación, seguido por otro que permita la simplificación fiscal y administrativa.

Felipe VI inaugura el XXI Congreso Nacional de la Empresa Familiar Felipe VI inaugura el XXI Congreso Nacional de la Empresa Familiar

Felipe VI inaugura el XXI Congreso Nacional de la Empresa Familiar / Manu Bruque · Efe

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