Economía

Contra el crecimiento anémico

  • La Fed no descarta nuevas medidas para inyectar liquidez, y en la Eurozona se arbitran medidas para reducir las diferencias entre los países 'núcleo' y los periféricos

Tras la reunión de la Fed del pasado 21 de septiembre, el mensaje que se trasladó al mercado fue muy claro: la Reserva Federal está dispuesta a aplicar nuevos estímulos monetarios, dado el crecimiento anémico que se espera en EEUU. Y en cuanto a la Eurozona, el rebrote de la tensión periférica ha puesto sobre la mesa otro problema sin resolver, la disparidad de criterios en cuanto a la proporción de deuda sobre PIB que las distintas economías del Área Euro soportan. Disparidad que se traduce en la ampliación de diferenciales respecto a la deuda alemana, y en algunos casos la bajada de rating, como ha sucedido esta semana en España.

En EEUU, todo apunta a que el crecimiento del segundo trimestre será menor al del primero, a consecuencia de los pobres niveles de inflación y el elevado desempleo. Dos problemas que impiden que el consumo, el verdadero motor de la recuperación, tenga la tracción suficiente. Una situación que ha provocado que Bernanke dejase caer la posibilidad de tomar medidas de política monetaria "acomodaticia" (inyecciones de liquidez a través de diferentes vías) para que retorne el flujo de crédito a niveles compatibles con un crecimiento consolidado. Adicionalmente, la Fed sigue sin modificar un ápice la estabilidad en los niveles de tipos de interés, ante los pobres registros de inflación.

En cuanto a la Eurozona, el banco central no está tan preocupado por los niveles de inflación, sino por unos criterios de convergencia muy dispares, que cuestionan la viabilidad de la propia unión monetaria y económica. Sobre todo por el excesivo diferencial entre los ratios deuda/PIB de las economías periféricas frente a las denominadas "núcleo", es decir Alemania y Francia.

Para desactivar estas divergencias, la Comisión Europea ha creado un benchmark (referencia) que tiene la función de orientar a los estados en su proceso de reducción de la deuda en tres años. Se trata en el fondo de propuestas para mejorar la gobernanza de la Eurozona, y son medidas para incrementar el control y el seguimiento de las finanzas públicas.

En este sentido, distintos gobiernos de la Eurozona anunciaron las propuestas preliminares presupuestarias para el año 2011. En el caso portugués, un país que acaba de sufrir un fuerte rebrote del riesgo soberano, el Gobierno está considerando la puesta en marcha de medidas adicionales de austeridad, entre las que se encuentran la subida del IVA, así como el incremento de los impuestos locales sobre el patrimonio inmobiliario y mayores recortes en los salarios de los funcionarios públicos. Por su parte, el Gobierno francés planea reducir el déficit hasta niveles del 6% en 2011 (desde el 7,7% estimado para este año) mediante la supresión de algunas exenciones fiscales puestas en marcha para reducir el impacto de la crisis.

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