Economía

Zapatero defiende la "seriedad" y la fortaleza de España

  • El presidente del Gobierno asegura en Davos que reducirá el déficit para cumplir las exigencias comunitarias un día después de que España fuese definida como "un peligro para la Zona Euro".

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El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió en el Foro Económico Mundial de la localidad suiza de Davos que España es un "país serio" que cumplirá con sus obligaciones adquiridas con la Unión Europea (UE), que preside este semestre. "Somos un país serio y vamos a cumplir el Pacto de Estabilidad", dijo el líder socialista en su primera intervención en la cita económica. Su Ejecutivo, recordó, aprobará mañana viernes medidas de austeridad para regresar a lo estipulado por la UE.

A causa de la crisis económica, España cerró 2009 con un déficit público del 9,5 por ciento del producto interior bruto (PIB), frente al 3,0 por ciento al que obliga el Pacto de Estabilidad. No obstante, Bruselas ha dado una moratoria hasta 2013 para volver a la cifra establecida.

El jefe del Ejecutivo recordó asimismo al auditorio que España no ha tenido los problemas que han vivido otros países con sus respectivos sistemas financieros. "Somos de los pocos países en los que no ha quebrado ningún banco", manifestó.

España ha sido objeto de críticas en la cita de Davos. El miércoles, el profesor de la Universidad de Nueva York Nouriel Roubini, aseguró que el país "es una amenaza para la Zona Euro" y previó la salida de algunos países de la misma. "Ningún país va a salir del euro, sino que tendremos más en el club y es un club fuerte, con un vínculo sólido, con apoyo recíproco, que nadie se equivoque", le respondió Zapatero.

Davos extrae lecciones de la crisis y planea reformar el capitalismo

Si el capitalismo quiere sobrevivir debe ser reformado. Este credo se perfila en Davos donde se reúnen hasta el domingo unos 2.500 líderes con poder de decisión de los ámbitos político y económico.

Cualquier esperanza de haber superado finalmente la crisis se transforma en advertencia en los numerosos foros de discusión. Casi todos coinciden en la necesidad de una reforma de las estructuras financieras mundiales y sin limitaciones a la banca y las instituciones financieras. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, lo exigió explícitamente durante su discurso inaugural en la tarde del miércoles. Y tal iniciativa podría estar a punto para la próxima cumbre del G20 en Corea del Sur en noviembre.

Aunque quizás no sea siempre lógico y coherente, Sarkozy analizó con acierto que se ha producido una "crisis de la globalización" porque los actores del capitalismo han ido demasiado lejos. Y sólo los Estados, es decir los contribuyentes, evitaron el colapso total. Los banqueros volvieron a escuchar reproches de que no hicieron bien su trabajo. Debían valorar a quién concedían créditos. La especulación no formaba parte de sus actividades.

Para uno de los mayores especuladores del mundo, el millonario George Soros, ni siquiera las duras exigencias del presidente estadounidense, Barack Obama, de limitar las prácticas de negocio de lo bancos son suficientes. Él es partidario de desarticularlos. De modo que a los observadores en Davos no les sorprendió que incluso un banquero de la talla del presidente de Deutsche Bank, Josef Ackermann, replicara en voz baja ante tales demandas. Sarkozy no ve alternativa para el capitalismo. Pero no puede ser que el mercado siga haciendo lo que quiera, consideró. "En el momento en que aceptamos la idea de que el mercado tiene siempre razón y que no hay que considerar ningún otro factor que le contradiga, se descontroló la globalización", afirmó Sarkozy.

De manera similar opinó el presidente surcoreano Lee Myung Bak, cuyo país será en noviembre anfitrión de una cumbre del grupo del G20 de las principales economías del mundo. Ahí se concretará una reforma del sistema financiero internacional. Un punto de vista importante es que los pasos unilaterales no llevan a ningún sitio. Es necesario un punto de partida global. En ese aspecto cobra sentido la observación del presidente surcoreano de que precisamente son los países industrializados en los que se gestó la crisis financiera y económica los que exigen reformas. Especialmente las naciones emergentes están atentas, según trascendió de Davos, ya que países como China, la India, aunque también Brasil y México podrían ser los que tiren del tren de la recuperación. "Mientras que en Europa todavía habrá dificultades, ahí pronto podría volver a ir todo sobre ruedas", opinó un experto de coyuntura alemán. A cualquier le gustaría estar ahí si eso se cumple, pero el mundo no ha avanzado tanto.

Son muchos, algunos dicen que demasiados, los que albergan serias dudas acerca de si el encuentro del Foro Económico Mundial en Davos arroje luz acerca de cómo salir de forma permanente de la crisis. Hasta ahora nadie ha logrado presentar una solución creíble.

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