El papel de la mujer en la fiesta gaditana

El difícil camino hacia la igualdad en el Concurso

  • María Romay, Aurora Martínez, Milián Oneto, Alicia Ruiz, Tamara García y Virginia León creen que es necesario mayor presencia de autoras en el COAC, algo que sí ocurre entre las callejeras

Un momento de la tertulia desarrollada en la Fundación Cajasol. Un momento de la tertulia desarrollada en la Fundación Cajasol.

Un momento de la tertulia desarrollada en la Fundación Cajasol. / Julio González

Las mujeres piden su sitio en el mundo. A la ola violeta que inundó Cádiz con motivo del 8-M le gustaría tener un reflejo en el mundo del Carnaval, mejor dicho, en el Concurso, porque si la presencia femenina se ha normalizado en la calle, el certamen de coplas del Falla sigue teniendo un tufillo machista que no puede con él.

Para analizar la situación actual de la mujer en la fiesta y el camino futuro que resta hasta alcanzar esa normalización tan deseada, la Fundación Cajasol acogió el miércoles una charla, la última del ciclo Tertulias a Bombo y Cajasol, moderadas por el periodista Pedro M. Espinosa, y que contó con la presencia de María Romay, concejala de Fiestas; Aurora Martínez, que ha sido Diosa del Carnaval, jurado oficial, componente de cuartetos oficiales y chirigotas callejeras; Milián Oneto, cantante y componente de la comparsa de Jesús Bienvenido; y las periodistas Alicia Ruiz, Tamara García y Virginia León, que forman parte del Diario del Carnaval desde hace 15 años.

La primera que tomó la palabra fue Romay, quien considera que “estamos en un momento importante para la mujer dentro del Carnaval, en cuanto a la visibilización, porque es verdad que no es algo nuevo, pero con la entrada masiva de mujeres, sobre todo en la escena del carnaval callejero, se hace innegable. Nos encontramos en un momento de empoderamiento, muchas agrupaciones de mujeres se están planteando escribir ellas mismas, cada vez más grupos lo hacen, y espero que eso con el paso de los años vaya calando en el Concurso, que tarda más en empaparse de lo que pasa en el Carnaval de la calle, que se actualiza con mucha más rapidez”.

Al preguntarle por su estimación temporal para esta normalización dijo que “es una cuestión que no depende de un factor solo. Depende de que las mujeres seamos capaces de dar un paso al frente, de asumir autoría, de asumir instrumentación, de asumir un papel principal, creernos protagonistas de nuestra fiesta, es la parte que nos toca a nosotras. Tiene que haber más presencia también en el jurado, en las instituciones en general que visibilizan qué es lo de buena calidad. Es importantísima también la presencia de mujeres en los medios de comunicación, porque nuestra historia quienes mejor la contamos somos nosotras. Será un camino arduo y que tendremos que pelear hasta la más mínima conquista. Por eso debemos celebrar cada victoria feminista”.

La concejala cree que si el feminismo es una moda en las coplas “bendita moda”

Virginia León opinó que “lo que falta para que se normalice es romper nuestro techo de cristal, en el Carnaval hay pocas mujeres que se animan en adultos, pasar esa barrera de la cantera les resulta muy complicado. Entiendo que cuando se hagan mayores esas niñas igual conseguimos que sigan ahí y todos lo vean con más normalidad. El tema de las autorías también es importante”, dijo.

Alicia Ruiz se preguntó “por qué ocurre eso. ¿Por qué muchas de las niñas que empiezan en la cantera lo van dejando cuando llegan a adultos? Eso es algo que no sólo ocurre con el Carnaval sino en otros ámbitos de la vida”.

Tamara García separaba esos factores para la mayor presencia femenina en el Carnaval en tres planos. “Lo del tiempo, me parece interesante pero a la vez peligroso, porque la progresión cultural y social de los pueblos no es lineal, sino que tiene altibajos, ahora estamos en un momento que hay que celebrar pero no quiere decir que vaya a seguir para arriba siempre”. Y recordó no sólo a ‘Las molondritas’, de 1980, sino de ‘Las petit criollas’ en 1914, o ‘Las trovadoras’, a principios del siglo XX, “que fueron la Simone de Beauvoir en una época, pero nunca fueron la generalidad”.

“Yo separaría esa pregunta de la mujer en el Carnaval en tres planos: uno es el de la calle, donde afortunadamente hay una presencia normalizada. El otro plano es la mujer en el Concurso, y ahí queda tela del telón. Es que el Concurso del Carnaval de Cádiz es tan apasionante porque es un reflejo de la calle. Para mí eso nunca ha sido periodismo cantado, eso es un error, para mí es un espejo que se le pone a la sociedad gaditana para que se refleje lo mejor y lo peor. Hay cosas deleznables pero que las escuchamos y las vemos en la calle. En cuanto que la sociedad no avance no lo hará la mujer en el Concurso”. Por último, el tercer plano es el de las coplas, “de cómo se refleja a la mujer en las coplas, y ahí se daría diversidad con mujeres autoras”. Recordó que con los mismos autores masculinos llevan arriba hace 20 años. “Hablamos de un freno muy preocupante en la composición, a los niños se les enseña ser intérpretes, no autores”.

La chirigota de Las Niñas ‘De feria en feria’. La chirigota de Las Niñas ‘De feria en feria’.

La chirigota de Las Niñas ‘De feria en feria’. / Julio González

Sobre algunas de las coplas, incluso de los repertorios, que se han dedicado este año al feminismo en el Concurso, Milián Oneto consideró que “ha habido casi una moda, porque al principio incluso llegó a ser jartiblemente feminista el Concurso, hasta que estalló lo de la cantera y todo se volvió allí, o sea que estamos ante letras concurseras en su mayoría. No es un discurso que asuman los autores, sino que se suman por moda. Ni les importa la cantera ni les importa el feminismo”, dijo rotunda.

“También hay veces que demonizamos las modas sólo por el hecho de serlo. Y todas las modas no son malas. Una moda es el reflejo de una ideología dominante en la sociedad. Yo quiero que el feminismo esté de moda. Bendita moda. Yo prefiero esto a escucharle decir barbaridades”, terció Romay.

Aurora Martínez indicó que “aquí pasa, incluso este año, que una agrupación canta un pasodoble defendiendo el feminismo y luego en el cuplé cambia el punto de vista y te pega un bajonazo”.

“En sectores como la medicina o la arquitectura hace 40 años no había tantas mujeres y ahora se está cerca de la paridad. Sin embargo en el Carnaval no hay manera”, comentó Virginia.

Y Tamara contestó que “es que estamos hablando de cultura popular. Las profesiones liberales siempre van a ir por delante”.

Aurora ha visto la evolución en el papel de la mujer “en distintos aspectos. Creo que nosotras somos más exigentes y también pienso que se nos pide más. Si yo voy al Falla es porque voy segura de lo que yo llevo. Y es complicado”.

Esperan que el camino abierto por Aurora o Milián sea seguido por muchas más mujeres

Todas las invitadas coincidieron en señalar que la carga de las tareas domésticas y el cuidado de los hijos dificulta la llegada de más mujeres al Concurso. “El concurso es de clases populares, clases trabajadoras, y en los intérpretes, la mayoría, la generalidad, los roles están muy marcados todavía. Los intérpretes son mayoría de clases trabajadoras, el público igual, y sin embargo en la calle mandan las profesiones liberales si nos damos cuenta”, manifestó Tamara.

Al pedirle a las invitadas que se imaginaran a ‘Los carnívales’ ganando con un grupo totalmente formado por mujeres no lo tuvieron nada claro. “Yo creo que llega a la final pero no gana”, dijo Tamara. “Y yo”, se sumó Virginia. “Es una pregunta muy trampuchera. Si saca el mismo repertorio, la misma comparsa pero es Antonio Martínez Ares no sé qué hubiera pasado, pero si la firma otro autor con 15 mujeres yo pienso, como aficionada claro está, que no llega ni a la final”, dijo María Romay.

También salió a colación la presencia de Milián en la comparsa de Bienvenido. “Yo en su momento lo viví de una manera muy natural, me hicieron sentir muy cómoda. En esa época yo tenía unos mellizos de cinco años a los que no bañé ni di la cena durante cinco meses y no pasó nada, porque resulta que su padre, mire usted, lo hizo igual de bien que yo o mejor”.

“Lo ideal es que el camino que abrió Aurora y sus compañeras en el cuarteto hubiera seguido, o el que abrió Milián en la comparsa. Eso sería lo ideal. Que Juan Carlos contara con una mujer, o Ares, o que alguna mujer hiciera una comparsa y la metiera arriba. Yo creo que en la chirigota es como si tuviéramos una barrera”, finalizó Tamara.

Las invitadas creen que ha llegado el momento de que el pensamiento femenino se haga más visible en la fiesta, y para eso no sólo se necesita a buenas intérpretes, que ya las hay, sino a autoras, que lleven sus repertorios y su forma de ver la sociedad también al Gran Teatro Falla.

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