Carnaval de Cádiz Las coplas vencen a los agobios

  • El Lunes de Carnaval se confirma como el mejor día para degustar los repertorios oficiales e ilegales por el descenso de público en las calles

Un niño observa desde los hombros de un adulto el coro 'En Cádi hay que maorí'. / JULIO GONZÁLEZ

El día más gaditano del año. Tras un fin de semana masificado, hoy ha sido el momento para escuchar las coplas de la manera más genuina. Con tranquilidad y sin agobios, el Lunes de Carnaval ofreció la oportunidad de disfrutar los repertorios con tranquilidad en cualquier lugar. Con una oferta muy diversa, el aficionado, en su gran mayoría local, pero también con muchos forasteros, pudo buscar las esquinas más recogidas o los lugares más amplios para repasar los repertorios oficiales o descubrir los cuplés más canallas y gamberros. Las mejores imágenes de la jornada.

Con ambientes muy diferentes, pero todos complementarios, era muy fácil desplazarse por el centro de la ciudad desde el mediodía, momento en el que empezó a ambientarse, lo que invitaba a unirse a la fiesta. El Carnaval permite que se puedan dar momentos emotivos como el que se vivió en la plaza de la Catedral a las dos de la tarde, instante en el que la comparsa de Nene Cheza, ‘El cerrojero’, compartió la escalinata con la juvenil ‘Los maleducados’, en la que sale su hijo Alejandro. Una herencia carnavalera que se traspasa de generación en generación.

En la calle Pelota se hizo un hueco a esta hora la chirigota ilegal ‘Las babyboom’, un grupo de bailarinas con un humor satirón y un deseo para que “un buen porrazo nunca falte”.

La escalera del monumento a Moret, en la plaza de San Juan de Dios, se ha convertido en uno de los espacios preferidos para que las agrupaciones ofrezcan sus propuestas. Sobre las 14.30 horas se subió allí la comparsa ‘OzBDC’, de Germán García Rendón, semifinalista del pasado Concurso del Falla gracias a una letras muy comprometidas. Por su parte, a unos metros, en la calle Nueva, se encontraba la comparsa ‘La manada’, de Faly Mosquera, con un mensaje netamente feminista.

Una de las notas más curiosas del Carnaval callejero la protagonizó el romancero infantil ‘La miss y la más’. Violeta Vargas, su intérprete de 11 años, ya lleva cuatro años participando con él. Hasta el pasado año lo hacía acompañado de su hermano, pero en esta ocasión le lleva el cartelón Piper Ravassipour, una niña americana de 10 años que lleva en Cádiz tres meses al estar de intercambio. De hecho, al vivir en casa de Violeta, quiso ser su compañera de romancero para saber lo que es el Carnaval de Cádiz. Las dos, que se mueven por el entorno del Pub Cambalache, en la calle José del Toro, están muy contentas por las muestras de cariño que reciben del público.

Los alrededores de la iglesia de San Lorenzo fueron otro espacio en el que se vivió la fiesta con intensidad. Mateo de Alba, Solano, Armengual y la misma calle Sagasta con Hospitalito de Mujeres siguen siendo, como Momo manda, uno de los itinerarios predilectos de callejeras y romanceros.

Así, en este trocito de Cádiz que revive durante la semana de Carnaval encontramos a Andrés Ramírez, David Medina Tamayo y Abraham Andrade con su showmancero, que este año se presenta bajo el rótulo de ‘Escolanía del colegio súper privado Reina Letizia’. Los carnavaleros comenzaron su actuación después de que terminara de relatar su cartel el sanluqueño Álvaro Ballén que este año se ha convertido en ‘Nostradamus y sus visiones después de dos trocolones’.

Tuvo suerte el público que cumplidas las tres de la tarde pudo ver esta concatenación de ingenio de estas dos propuestas que, no en vano, son dos de las más buscadas por las calles. De esta forma, si Nostradamus les ofreció sus visiones sobre la boda de Iniesta (pues adivinó que “el que iba de blanco era él”), los dictadores (“yo predije a Franco, Hitler y a José Manuel Soto en el Twitter”) y lo que ocurrirá si exhuman ahora a Franco (“que le darían dos ministerios”); los chavalitos del colegio súper privado deleitaron al respetable con su canción del pajarillo (destrozando cualquier atisbo de carácter bucólico de la vida del protagonista), su villancico sobre el Belén de su casa y una tanda de ocurrentes cuplés.

La secta de la chirigota del Perchero, ‘Los padres de ella’ y ‘Los donantes coloraos’ también se dejaron ver por la zona, mientras que los oyentes que avanzaron por Hospitalito pudieron reírse a gusto con ‘Las influencers’ en las que este año se ha convertido La Chirigota de las Niñas de las Botas de Agua y que, también como es habitual, cantaron su repertorio en la puerta de Romero.

Muy cerquita, en Rosario Cepeda, la Shirigota Rockera le daba fuerte a las guitarras y a la pocavergüen, ambas marcas de la casa; y justo en la orilla contraria de Hospitalito, ya girando hacia San Francisco Javier, Ana y Alejandra López Segovia congregaban a una marea de aficionados para verlas como ‘Agustina y Lola (una tragedia española’), un romancero a dos voces donde las actrices demuestran con creces el porqué son toda una leyenda en este arte del Carnaval callejero. Ah, y haciendo doblete, pues justo antes ofrecieron un pase con su chirigota, la Chirigota de las Niñas, al completo, que este año se llaman ‘De feria en feria’.

El Mercado (vulgo la Plaza) se convirtió en el epicentro del tango al ser uno de los lugares en donde se desarrolló el carrusel de coros. Sin las bullas de antaño, el coro callejero ‘En Cádiz hay que maorí’ lanzaba tangos al sol seguido del coro chiclanero ‘Los espectaculares’. Junto a ellos, estuvieron en este recorrido ‘Los del patio’, ‘Cádiz desde el cielo’, ‘Juego de coros’, ‘El batallitas’, ‘Gran reserva’, Ópera Cádiz’, ‘Doctor Febrero’ y ‘Bravo por la música’. Asimismo, el coro ‘El taller de los libretos prohibidos’ ofreció sus coplas a pie desde la escalera de Correos. A este lugar, entre litros y moscatel por los suelos, también se subieron la comparsa ‘La castigadora’ y la comparsa de Conil ‘Un largo viaje’, mientras que en la plaza de las Flores cantaba otra agrupación del Concurso, la chirigota ‘Los VARbateños’. Al otro lado del Mercado, la plaza de la Cruz Verde fue otro lugar recurrente, aunque cada vez con menos peso en estas jornadas. Allí, la chirigota callejera ‘La retorcida’, con algunos excomponentes de la chirigota del Sheriff, ofrecía un pase con ritmo de samba.

Avanzando hasta el Palillero florecían coplas aquí y allá, una especie de Camino de Don Carnal que desembocaba en una plaza atestada de, sobre todo, familias. En la misma puerta de Sfera ‘La Vox Kids’, la chirigota callejera que este año ha sacado el Canijo, llamaba la atención de los aficionados que pronto se agolparon para escuchar sus golfos cuplés y su más que lograda presentación, además de para ver a Juan Ardentía en acción megáfono en mano. No fue el único grupo conocido que estuvo en este lugar, ya que sobre las tres de la tarde coincidieron las chirigotas ‘Los morosos’ y ‘Los que no se pierden una’.

La zona de la calle Rosario es otro de los puntos preferidos de las agrupaciones callejeras. Allí, ‘Sí sí espérateahí’, la chirigota de Blanca Flores, hacía de las suyas enfrente de la pizzería Osare, mientras que el cuarteto de Vera Luque, Paco Chouza y Selu Piulestán 'Los sepultureros del Valle' se reorganizaba en la puerta del Café de Levante donde unos minutos después daría un nuevo pase. Y entre que sí y entre que no la voz se va corriendo: “La del Chapa ya está en Argantonio”. ‘OJUX’ desvela los polémicos puntos de su programa (más a la derecha que Vox) en su calle fetiche, mientras que a la vuelta de la esquina luce tipo ‘Viña Fashion Week’, ya saben, los que fueron ‘Los susceptibles’ o ‘V de Vavetta’.

La diversificación del Carnaval es un hecho. Esto permitió que se pudiera ver a ‘La maldición de la lapa negra’ cantando en la esquina de San Miguel con Gaspar del Pino o a ‘Los carnívales’ en la plaza Fragela, actuando en la escalera de la Facultad de Medicina ante un gran gentío. Precisamente, en Gaspar del Pino también estuvo más tarde la comparsa ‘El marqués de Cádiz’, que provocó un gran tapón por la cantidad de público que congregó.

En una jornada con una temperatura extraordinaria, la plaza del Mentidero fue otro punto neurálgico al celebrar Agamama su festival benéfico. Por su tablao fueron pasando algunas de las agrupaciones favoritas de los aficionados. Incluso, se subieron a él grupos de la cantera como el cuarteto ‘Harry Potera y la piedra sofá’. Por el Mentidero, cerquita de su peña, ‘Los cachitopán’ también mostraron el sello indiscutible de una de las mejores chirigotas de la historia.

Por su parte, en Sopranis actuaron chirigotas ilegales como ‘Los gondoleti di la Caleti’, de Antonio Hernández Rodicio, con rostros muy conocidos de la ciudad entre sus filas.

El Lunes de Carnaval también sirvió para que varias antologías recordaran coplas históricas. Así, ‘La tropa del 3x4’ se hizo dueña de la terraza del bar El Adobo, en la calle Rosario. También se vio a Paco Rosado comandando su antología, muy seguida por los aficionados y que realizó varias actuaciones estupendas con coplas inmortales. Asimismo, también se pudo ver al coro de Luis Rivero en la calle Cánovas del Castillo. Por último, la antología de Enrique Villegas rememoró algunos de sus pasodobles más conocidos en la calle Barrié.

Aunque la luz se fue apagando poco a poco, las coplas siguieron brillando a lo largo de la tarde-noche. El Lunes de Carnaval se volvió a reivindicar como el día más gaditano y el más accesible para que los aficionados puedan disfrutar de la verdadera fiesta.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios