Diario del Carnaval

Maratones sin descanso

  • El Patronato decide que las semifinales y la Gran Final se celebren sin intermedios

El telón del Gran Teatro Falla con el logo del COAC sobreimpresionado. El telón del Gran Teatro Falla con el logo del COAC sobreimpresionado.

El telón del Gran Teatro Falla con el logo del COAC sobreimpresionado. / julio gonzález

La organización del Concurso del Gran Teatro Falla funciona muchas veces a base de impulsos. Una improvisación a la que también afecta que las personas que toman las decisiones dentro de la Junta del COAC del Patronato del Carnaval son participantes, por lo que en determinadas cuestiones se encargan de velar por sus intereses particulares.

Ayer se materializó la última ocurrencia de este órgano al decidir sobre la marcha la supresión de los descansos en las funciones de las semifinales y en la Gran Final.

Los espectadores tendrán que salir en algún momento de la sesión para cenar

Parece que los colectivos carnavalescos han descubierto la pólvora. Este problema se ha dado siempre en el Concurso, a menos que la agrupación que estuviera en el escenario fuera de gran interés.

Normalmente, el puesto tras el descanso lo ocupan los coros, aunque cuando sólo hay uno en la función este lugar le corresponde a una comparsa o a una chirigota. Estos grupos suelen cantar con el patio de butacas medio vacío, entrando el público poco a poco.

Sin embargo, la decisión tomada por el Patronato puede afectar al desarrollo de las sesiones. El público es libre de escuchar a los grupos que quiera y no puede estar pegado a la butaca durante las seis horas que suele durar una semifinal o las más de 10 horas de la Gran Final. En algún momento, los espectadores tendrán que salir a cenar y a estirar las piernas, por lo que tendrán que elegir a la agrupación que no quieren escuchar. Por los gustos generales del público, y ya se comprobará con el desarrollo de esta medida, el principal perjudicado puede ser el coro al que le habría tocado cantar tras el descanso. A esto también se puede unir, tal y como se ha comprobado en las dos ediciones que se ha suprimido el descanso en la fase preliminar, que el ruido de la barra se escuche de fondo mientras que las actuaciones se desarrollen al haber un goteo constante de personas.

A esto hay que unir el problema que esto supone para los profesionales que cubren el Concurso desde el foso, que no podrán tener ningún descanso para cenar.

Una medida que se aleja de lo que se hace en espectáculos más cortos como los musicales o la ópera, por ejemplo, en los que el público sí cuenta con un descanso.

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