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Al volante y sin oxígeno

  • El paso de la carrera por Bolivia, a más de 4.500 metros de altitud, supone un desafío para los pilotos

A más de 4.500 metros sobre el nivel del mar el oxígeno es escaso. Por ello el paso del Rally Dakar 2016 por Bolivia supone un desafío sin precedentes para los pilotos. "Probablemente todos tengan algunos síntomas, no sólo por la altura sino también porque vienen de días de mucho cansancio y de dormir mal", señaló la médico Marcela Lauko, integrante del cuerpo médico de la competición.

Uno de los atractivos de la edición 2016 del Dakar es su paso por Bolivia, ya que las etapas que se realizan en la zona del Salar de Uyuni se disputan a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar.

La quinta etapa de la carrera, entre Jujuy y Uyuni, llevó ayer a los competidores a los 4.600 metros de altitud, el punto más alto jamás llegado en la historia de la carrera. Mientras que la sexta jornada, hoy, será un círculo rodeando el Salar de Uyuni, donde no estarán tan alto: entre 3.500 metros y 4.200 metros.

La altitud no es algo nuevo en la historia del Dakar en Sudamérica. En 2014, cuando Bolivia entró por primera vez al recorrido de la prueba, sólo corrieron los motoristas; mientras que el año pasado se sumaron los pilotos de coches. En esta oportunidad toda la caravana dakariana visita territorio boliviano, incluso los participantes de la clase de camiones y los equipos de asistencia, que en las otras oportunidades se quedaron en Argentina.

Para prevenir los habituales dolores de cabeza, los médicos de la organización brindaron a los competidores la información necesaria de cómo contrarrestar la altitud e incluso les recomendaron qué medicamentos tomar. Por precaución, todos los equipos sanitarios, desde los vehículos hasta los helicópteros, cuentan con oxígeno y medicación extra. Lo mismo sucederá en Uyuni.

"Esta previsto tener muchas botellas de oxígeno porque el estrés físico al que se someterán hará que los músculos consuman más oxígeno del habitual", dijo la facultativa Lauko. "Los años anteriores fueron como una prueba para esta edición. Todos tuvieron alguna que otra sintomatología, pero nada serio. Creemos que todo saldrá bien", confió.

Algunos pilotos, como el qatarí Nasser Al-Attiyah, se prepararon en cámaras con baja saturación de oxígeno para enfrentarse al desafío de la altitud. Eso produce que el organismo fabrique más glóbulos rojos, que son los que transportan el oxígeno.

"Es una buena manera de prepararse, siempre y cuando se haya hecho de manera constante. Cualquier cosa que hayan hecho los pilotos para minimizar las consecuencias de la altura por supuesto que sirve", destacó Lauko.

Serán dos días completos a más de 4.000 metros de altura. Otro hito en la historia del Dakar

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