Ciclismo | Discriminación en el deporte

¿Sin trofeo por ser mujer?

  • La vejeriega Noemí Ramos no recibe el premio correspondiente al triunfo absoluto femenino en la II Maratón BTT Cívitas Urso de Osuna, reconocimiento que sí obtiene el vencedor masculino

Noemí Ramos, durante la prueba celebrada en tierras sevillanas. Noemí Ramos, durante la prueba celebrada en tierras sevillanas.

Noemí Ramos, durante la prueba celebrada en tierras sevillanas.

¿Chapuza organizativa o discriminación por razón de género? Los responsables de la segunda edición del Maratón Cívitas Urso de Osuna tendrán que dar explicaciones por lo sucedido el pasado fin de semana en la prueba de la localidad sevillana. Organizada por la Unión Ciclista Ursaonense, con la colaboración del Ayuntamiento, aunque no incluida en el calendario de la Federación Andaluza, la cita concluyó salpicada por la polémica en la entrega de premios, en donde la ganadora absoluta no recibió ni el trofeo ni los obsequios que sí entregaron al vencedor absoluto. ¿Por qué?

Noemí Ramos, natural de Marinaleda aunque afincada en Vejer desde hace muchos años, se había inscrito para tomar parte en la carrera corta, de 55 kilómetros de distancia, dentro de su categoría, Master 30. Hasta ahí, todo dentro de lo normal. Su buen hacer durante la competición le permitió adjudicarse la victoria en su grupo de edad y también entre todas las participantes femeninas. Aquí es cuando surgen los problemas.

De hecho, en la ceremonia de entrega de premios Noemí se llevó una desagradable sorpresa por partida doble. Primero, porque aunque sí recogió el trofeo y la placa que le reconocían su éxito como la mejor Master 30, no se le obsequió con la cesta de frutas donada por un sponsor para la ocasión y que sí recibieron otros ganadores. Ysegundo porque a la hora de recompensar a los vencedores absolutos, ni se le nombró ni, por consiguiente, se le dio trofeo, placa y cesta de frutas. Nada de nada.

Pese a que las bases de la prueba establecían que los premios podían ser acumulativos, algo que quedó demostrado en el caso del vencedor absoluto, Ramos se tuvo que conformar con el reconocimiento fijado para su categoría, sin que nadie le aclarara las razones para tal decisión.

El enfado de la vejeriega se incrementó al comprobar, a su juicio sin la menor duda, que estaba ante una medida discriminatoria por cuanto las categorías masculinas tuvieron un trato diferente, con todos los premios en todas las categorías y también para el vencedor absoluto, e incluso en la carrera larga, de 75 kilómetros, la ganadora tampoco recibió cesta, mientras que al primer clasificado masculino se le dio todo.

“Entiendo que puede haber un error, pero no puedo comprender que nadie se disculpe, que me digan que el sponsor podía repartir las cestas a su criterio y que ni siquiera me dé una explicación el director de carrera”, lamenta Noemí Ramos, molesta por lo que considera una desconsideración y, por supuesto, una discriminación en el deporte.

Más allá del valor de un trofeo, una placa y una cesta de frutas, la corredora critica que hoy en día ocurran estas cosas y señala como responsables a los organizadores, a su entender también “cómplices” del sponsor.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios