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El San Fernando tira de carácter para salvar un punto (1-1)

  • El conjunto azulino reacciona ante el San Sebastián de los Reyes en el estreno de Salva Ballesta

Instante en que Del Campo marca el gol del empate.

Instante en que Del Campo marca el gol del empate. / A. Quintero/San Fernando CD

La lucha y la entrega no se negocian. Esas palabras con las que Salva Ballesta puso un pie en el San Fernando quedaron refrendadas en el partido que los isleños disputaron el sábado 24 de septiembre ante el titular de San Sebastián de los Reyes. Los isleños estuvieron por debajo en el marcador, pero en ningún momento bajaron los brazos para conseguir la igualada (1-1). Y cuando uno lo entrega todo, y da el doscientos por cien, en multitud de ocasiones, consigue un premio, aunque el logrado fuese menor.

Pero es un empate que sabe a victoria, porque fue una igualada donde se reaccionó, donde se pusieron sobre el campo todo el carácter del mundo y donde se vio que, en esta categoría, para lograr algo positivo hay que saber sufrir, tener una pizca de suerte...y un campo acorde.

Porque si algo volvió a fallar fue el terreno de juego, ese que no deja dar un pase en condiciones y que perjudica en exceso al equipo que tiene que crear y beneficia, sin duda alguna, al que tiene que destruir y buscar pases en largo.

La primera parte tuvo de todo, ocasiones, dominio de un equipo, respuesta de otro y ocasiones lo suficientementes claras por parte de ambos conjuntos para que el primer acto del encuentro no terminase con el empate a cero inicial.

Como era de esperar, los isleños salieron a demostrar que lo ocurrido en las dos últimas jornadas solamente había sido un accidente e intentó dominar el choque. Pero el Sanse, también herido por el resultado cosechado encajando una goleada la pasada jornada, mostró buenas maneras, descaro e intentó jugar con los nervios del conjunto azulino conforme pasaban los minutos.

Sin que pasasen muchas cosas en los primeros quince minutos de juego, la primera aproximación seria la tuvieron los foráneos que en el 18' buscaron el gol en un remate de Arturo a la media vuelta en la frontal del área. Cuatro minutos después fue Borja el que se internó por su banda y su lanzamiento salió desviado.

A los 25 minutos de juego los isleños merodearon las inmediaciones de Pedro López, en un remate de cabeza de José Carlos a la salida de un córner y en el 27 Dani Molina imprimió carácter en un robo de balón y antes de disparar alto fue trabado por Villapalos que vio la cartulina amarilla. La falta la lanzó Juanmi Callejón y el balón se estrelló en la barrera.

Fue cuando el choque rebasaba la media hora de juego cuando peor lo pasaron los isleños porque en el 32, Perales hizo la parada de la tarde a disparo de Villapalos, en el 33' volvió a lucirse el cancerbero isleño en un centro-chut de Borja y en el 34' fue Arturo el que falló un gol cantado.

Por contra, en el 38' los isleños tuvieron su gran oportunidad de desestabilizar la balanza en un pase del propio Perales que dejó a Gabri ante Pedro López y batirlo, el auxiliar señaló un fuera de juego de los de VAR con tiralíneas.

La primera parte expiró con otra clarísima ocasión cuando Juanmi Callejón se plantó ante Pedro López y quiso buscar al compañero antes que terminar la jugada.

En la segunda, se desató la locura, el frenesí, el romper el partido porque sí, por parte de unos y de otros. En ocasiones, sin grandes oportunidades de cara al marco contrario, salvo el gol anulado, de manera justa a Juanmi Callejón en el 53', todo parecía un correcalles y entre tanto agua revuelta, fue el equipo visitante el que logró adelantarse en el marcador. Fue en el 57', y volvió a ser por un error puntual, en el que Juanra dentro del área colocaba el cuero lejos del alcance de Perales.

La reacción no se hizo esperar, Ballesta, que no se pudo sentar en el banquillo al no haber sido finiquitado Nacho Castro, comenzó a sacar artillería pesada. El plan era claro, intentar jugar por banda y acumular a jugadores dentro del área chica para que sonase la flauta.

Esta pudo silbar en el 72' con una doble ocasión con la que contó Rubén del Campo, la primera con un pase raso de Gabri al que no llegó y en la continuación con un centro desde la izquierda que remató de cabeza ajustado al palo.

Tanto fue el cántaro a por agua que en el 85', el delantero encontró la recompensa en un medido centro de Javi Navarro que remató de cabeza a la red. Era el empate, era la algarabía y era la comprobación de que este equipo, sin duda alguna va a creer en él.

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