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La resaca por la pelea de Sacramento todavía colea

Tras lo sucedido en el campo de Sacramento, cuando juveniles del San Fernando B y la Puertorrealeña se enzarzaron en una multitudinaria pelea en la que también participaron padres de ambos equipos y que se saldó con varios heridos, el club de Puerto Real quiere aclarar que no se puede hablar de batalla campal, sino de "un altercado que ha ocurrido en un partido, punto y final".

El presidente de la entidad, Manuel Chanivet, carga contra el director deportivo del conjunto isleño, Canito, que aseguró que uno de los participantes en la pelea, el dorsal número 4 del San Fernando, no estaba convocado, "cuando aparece en el acta y jugó el partido entero". Explica Chanivet que "fue una pelea nada más. Terminó el partido y uno de los nuestros se encaró con uno de ellos, se pegaron a puñetazos y entonces entraron los padres a meterse por medio. Nunca había tenido altercados de este estilo". Asegura que "fue el padre del niño que sufrió la fractura en la nariz el que agrede a un jugador de los nuestros, entonces el padre de nuestro jugador agredido también se mete. Echo las culpas a los padres de unos como de otros, no tenían que haberse metido". Cree que "buscan un cabeza de turco y están señalando a nuestro portero, pero no ha sido él". Finalmente, Chanivet subraya que "Canito me ha engañado, la conversación que tuvimos no es lo que ha aparecido después en la prensa".

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