Fútbol | Segunda División B

La realidad del San Fernando, según Gabi Ramos

  • Uno de los capitanes del equipo afirma que "está siendo un ciclo duro, diferente para unos y otros, pero el confinamiento que vivimos es bastante complicado".

Gabi Ramos, durante un entrenamiento con el equipo azulino.

Gabi Ramos, durante un entrenamiento con el equipo azulino. / ROMÁN RÍOS

La plantilla del San Fernando CD sigue estando recluida en sus domicilios particulares. Los jugadores azulinos no se ven en persona hace ya un mes; eso sí, siguen manteniendo la comunicación casi a diario y todos se pueden ver en las sesiones conjuntas que se hacen por videoconferencia los lunes, miércoles y viernes. Los jugadores del equipo de La Isla llevan sus reclusiones de diferentes maneras, tal y como explica uno de los capitanes, Gabi Ramos.

El almeriense Gabi Ramos, de Huércal Overa, ha sido de los pocos que se han quedado en San Fernando, ya que su familia estaba aquí instalada, por lo que pasa este estado de alarma junto a su mujer y su hijo de meses en un piso en la ciudad. "Somos pocos los que nos hemos quedado definitivamente en La Isla. Rubén Gálvez se ha quedado junto a su novia en su casa de San Fernando y creo que Omar Perdomo recalaba en La Isla en estos días. Por lo demás, los que no son de aquí están en sus respectivos domicilios y en sus respectivas ciudades", señalaba.

Para Gabi Ramos, todo lo que está ocurriendo es tremendamente complicado, y mucho más para un deportista que necesita del grupo, de la intensidad de los entrenamientos y de espacio para poder correr. "Bueno, creo que lo llevamos más o menos bien. Algunos están más desesperados que otros, lógicamente, pero cada uno en su hábitat, al igual que todos los españoles que están en este proceso, buscan lo mejor para pasar los días", indica uno de los capitanes del equipo azulino.

El lateral apunta que "las sesiones que realizamos los lunes, miércoles y viernes, son exigentes y en ellas está la totalidad del cuerpo técnico y todos los jugadores". "La intención no es otra que la de no perder la forma y la de darle una continuidad al trabajo planificado. Ya los martes, jueves y sábado, trabajamos por nuestra cuenta e intentamos descansar los domingos".

De todas formas, si se levantase la veda y hubiese la posibilidad de volver a jugar en los próximos meses "habría que realizar una pretemporada de 10 o 15 días mínimos porque no es lo mismo el trabajo en grupo que el individual". "Además algunos tienen espacio para poder correr pero otros, que vivimos en pisos, no tenemos ese espacio que necesitamos para poder hacer un tiempo estimado de carrera continua y eso se nota de sobremanera", afirmaba.

Está claro que los rumores son la nota predominante en estos momentos de incertidumbre y que se escuchan muchas opciones, muchos planteamientos y maneras de afrontar lo que viene. "Pues desde que la temporada se ha dado por finalizada, hasta que se jugará en junio o julio, e incluso que se disputará en julio y agosto, a una hora u otra, porque esas fechas son complicadas para jugar al fútbol por el calor que impera. Ascender a los cuatro primeros y descender a los cuatro últimos, repetir la temporada... En fin, innumerables rumores que no llevan a ningún lado. Lo que sí está claro es que se tome la decisión que se tome, habrá perjudicados con casi total seguridad porque hay equipos que estaban en un momento de subida, otros que se venían abajo y otros que estando toda la temporada en los mejores puestos de la tabla, ahora lo habían abandonado. Todo esto es incierto y habrá que seguir esperando los días y las decisiones", apuntaba.

También es harina de otro costal el tema de la Tercera. "Imagínese, equipos con jugadores que no solamente se dedican al fútbol, que tienen otro trabajo a los que tienen que volver. Si se decide jugar miércoles y domingo y el desplazamiento es de 300 kilómetros, tendrían que pedir permiso en un trabajo que, a ver de qué manera con la crisis que padeceremos pueden afrontar que un trabajador abandone su puesto todas las semanas. Es muy complicado y si lo es en Segunda B, peor en Tercera", decía.

Bajo su punto de vista, a nivel personal piensa que "no va a dar tiempo a reanudar la competición, al menos en los dos próximos meses". "Además, quién quita, aunque se juegue a puerta cerrada, que no haya algún componente del otro equipo, e incluso del tuyo, infectado. Sí, se harán pruebas para detectar si se está contagiado, pero tendrían que hacer pruebas todas las semanas, porque los días pasan y existirá, lógicamente, el temor a poder ser contagiado de una semana a otra y todos tenemos familias. Teniendo en cuenta que se jugará tres partidos en la semana ante equipos y jugadores diferentes. Yo creo que todo es muy complicado para que se arregle en tan poco espacio de tiempo".

"Después –continuaba- está el caso de que se suspenda la Liga. Hay jugadores que han firmado una renovación, por poner un ejemplo, por 30 partidos y se han quedado en 26. Otros terminan contrato y, ¿siguen en el equipo? ¿Firman por otro? ¿Terminan la Liga? ¿Empiezan con el otro equipo la temporada?. Todo es confuso y realmente difícil y complicado", sentenciaba.

De todas maneras, insiste en que "a mí me encantaría terminar la temporada y jugar, lógico". "Eso sería lo ideal. Que esto se solucionase definitivamente en las próximas fechas y volviese todo a la normalidad, pero estamos viendo que es complicado, que la pandemia está en todo el mundo y que, desgraciadamente, nosotros somos de los más perjudicados".

Aún así "estamos a disposición del club". "Lo que quieran los rectores es lo que haremos porque todos estamos a la espera de una solución mientras que el país lo está pasando mal. Lo importante es la salud de todos, quedarnos en casa y atajar lo mejor posible esta pandemia que tanto daño está haciendo, por la que está muriendo mucha gente y que va a generar un caos económico con total seguridad. Todos tenemos que poner de nuestra parte", señalaba Gabi Ramos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios