Cádiz | écija · la crónica

Más nueces que ruido

  • Eficacia Los pupilos de Risto Vidakovic golean al Écija en un partido muy práctico y carente de brillo Delantero Pachón, con un nuevo tanto, ya es la referencia ofensiva de un equipo aún en construcción

Poco ruido y muchas nueces. El Cádiz goleó al Écija en el Ramón de Carranza en una actuación tan poco vistosa como práctica y sumó tres importantes puntos que le permiten meter los pies en el mes de noviembre con una ligera sonrisa tras colocarse de nuevo en puestos de fase de ascenso a Segunda División A. Los amarillos dejan atrás un balance de tres derrotas en cuatro partidos y la confirmación de la mejoría deberá llegar el próximo fin de semana en Lucena. Y es que ayer se puso freno a la crisis de resultados, pero aún hay lagunas en el juego. Los pupilos de Risto Vidakovic tiraron de eficacia en los primeros compases del partido y en el tramo final para abrazar una victoria que se antojaba necesaria para alejar fantasmas, pero volvieron a ofrecer una cara gris ante un rival tan ordenado como inocente.

El técnico serbio revolucionó el equipo titular. Por obligación dio entrada a Wilfried Moke para paliar la ausencia por sanción de Álvaro Jurado. Y por motivos técnicos apostó por Raúl López y López Silva en detrimento de Diego Reyes y Aarón Bueno. Enrique volvía a salir de inicio dejando en el banquillo a Velasco y la gran sorpresa era la convocatoria de José Miguel Caballero, que acabaría saltando al campo para cerrar con clase la goleada de los cadistas.

La competencia está servida y esa es una buena noticia para un equipo en cuyo diccionario no debe tener cabida la palabra relajación. Pachón se confirma como el delantero de referencia. Y el equipo ya juega para él. Al madrileño se le ve en un buen estado de forma y ayer resultó determinante a la hora de abrir el camino hacia la victoria. Provocó una amarilla a Alejo, fue objeto de la falta que acabaría transformando López Silva en el primer gol del partido con la ayuda de Thorices y anotó el segundo tanto de los amarillos. Todo ello, antes de que se hubiera cumplido un cuarto de hora de juego.

De las caras nuevas destacaron las nueces de López Silva, que abrió el marcador y colaboró en el tanto de Pachón con un lanzamiento en semifallo, y el ruido de Raúl López, que puso la sangre en un equipo que parecía venir agonizando en las últimas semanas.

Todos, Vidakovic el primero, habrían firmado el guión que se estaba escribiendo en el partido contra el Écija. A falta de buen juego se ofrecía un buen resultado. Y el Cádiz presionaba de la manera que hay que presionar para igualar al menos las fuerzas con el adversario y quedar a expensas del toque de calidad que se presupone en los amarillos.

Pese a la tranquilidad que debía transmitir el luminoso, era la escuadra astigitana la que daba mejor trato al balón. Buen trato y con profundidad, aunque sólo Plata tuvo una clara ocasión para acortar diferencias con una cabezazo que acabó con el balón rozando el larguero. Enrique perdonaba y perdonaba y al descanso se llegaba con un cariz peligroso: si no caía el tercero, se iba a sufrir.

Y se sufrió, lo justo para seguir aprendiendo de los errores, pero se sufrió. Plata recibía un buen balón en el área y tras un control para la envidia definía a la perfección para dejar a la gente más helada de lo que ya estaba. El sufrimiento llegaba sólo por lo ajustado del marcador, porque los amarillos jamás temieron por la posibilidad de que la victoria se escapase. Desde el tanto del Écija, todas las acometidas fueron locales. Faltaba la precisión en el último pase, pero lo gris de la primera parte iba quedando en el olvido. Había dominio, pero no se concretaba. Carlos Caballero, muy activo y solidario a la hora de construir, no paraba de intentarlo sin éxito desde lejos, desde muy lejos. Entre Aarón Bueno y Enrique, tal vez por miedo a fallar, desaprovechaban una buena oportunidad de meter el tercer gol y dejar el partido visto para sentencia. Más tarde, el extremeño se cambiaba los papeles con Pachón y no llegaba a tiempo a un buen centro del madrileño.

Risto Vidakovic tiraba de banquillo y el equipo se refrescaba. Aarón Bueno entraba por López Silva, José Miguel Caballero relevaba a Fran Cortés, que acababa de ver la cartulina amarilla, y Velasco provocaba la salida del campo de Enrique. José Miguel Caballero, nada más salir, dejaba un detalle para la grada, pero al momento veía la cartulina amarilla y se veía obligado a encoger su ambición.

El Cádiz iba recorriendo el camino hacia la victoria y el gol de la tranquilidad llegaba a tiempo, poco después de una acción providencial de Baquero y otra de Álvaro Campos. Cifuentes se sacaba un gran centro desde la banda derecha y Álvaro Silva, libre de marca en el área, marcaba a placer de cabeza. ¡Qué trágico hubiera resultado un contraataque! El equipo se estiraba y aún quedaba por escucharse el grito de un canterano: el de José Miguel Caballero.

Árbitro: Yáñez Megías (andaluz). Auxilado en las bandas por Calero Cano y Artacho Cobo (andaluces).

Tarjetas: Amarillas Por parte del Cádiz: Fran Cortés (66') y J.M. Caballero (70') Por parte del Écija: Alejo (12'), Danilson (55') y Fali (93').

Goles 1-0 (13') López Silva. El onubense marca de falta directa con la ayuda de Thorices. 2-0 (15') Pachón. El madrileño marca de cabeza aprovechando un lanzamiento en semifallo de López Silva. 2-1 (52') Plata. El delantero del Écija define a la perfección tras un gran control dentro del área. 3-1 (82') Álvaro Silva. Gran centro de Cifuentes desde la banda derecha y certero remate de cabeza, a placer, del central jiennense. 4-1 (86') J.M. Caballero. El chiclanero rompe el fuera de juego y pica el balón con elegancia ante la salida en falso de Thorices.

Incidencias: Partido de la jornada 11ª disputado en el Ramón de Carranza ante unos 2.500 espectadores. El Cádiz portó una camiseta de apoyo a Miguel García antes del pitido inicial.

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