Deportes

El 'otro mundo' de Uli Hoeness

  • El ex presidente del Bayern Múnich entra en la cárcel por evasión fiscal

El ex presidente del Bayern Múnich Uli Hoeness ingresó ayer en la cárcel de Landsberg en Baviera para cumplir su condena de tres años y medio de prisión por evasión fiscal, según confirmaron el Ministerio de Justicia y la Fiscalía alemana, amén de sus abogados en un comunicado. El ex directivo de 62 años, uno de los responsables del esplendor deportivo y económico del Bayern, no recibirá ningún trato especial durante su estancia entre rejas. "Las condiciones son iguales para todos", informó el presidente de los servicios penitenciarios de Alemania, Anton Bachl. "En la prisión los grandes se hacen mansos. Es como estar en otro mundo".

El primer día, como todos los demás presos, Hoeness tuvo que entregar sus pertenencias personales a los funcionarios de la prisión. Sólo se les permite tener un reloj y una joya personal como el anillo de boda. La celda tendrá entre ocho y diez metros cuadrados y estará equipada con una cama, un armario y una mesa. Para asearse, Hoeness usará duchas compartidas con el resto de presos. En Baviera todo preso debe trabajar, a menos que esté en edad de jubilación o tenga problemas de salud. En su caso, podría tomarse en cuenta su experiencia como dueño de una fábrica de salchichas. "Puede trabajar en la cocina o como sustituto del carnicero", especuló Bachl con anterioridad.

El ex presidente del Bayern ingresó en prisión tras haber sido condenado por la Justicia alemana el pasado 13 de marzo después de que el propio Hoeness presentara una "autodenuncia" admitiendo haber ocultado beneficios de capital de una cuenta en Suiza por un monto de al menos 28,5 millones de euros. Un día después de conocer la sentencia, Hoeness declaró que la aceptaba y que no la recurriría. Posteriormente dimitió como presidente del Bayern.

Después de 18 meses puede pedir una revisión de la condena. Por buen comportamiento y tras cumplir dos tercios de la misma, es decir, dos años y cuatro meses, podría quedar en libertad. También después de cerca de diez meses puede contar con condiciones penitenciarias más abiertas, entre las que se encontrarían poder disfrutar de vacaciones, permisos de salida o tener un régimen de semilibertad en una institución penitenciaria en la capital bávara a donde acudiría sólo a dormir.

Antes de su ingreso, Hoeness había solicitado cumplir la condena en otra penitenciaría aduciendo peligro para su esfera privada.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios