fútbol fase de ascenso a segunda división b CÁDIZ B - TERUEL

Sin gol no hay paraíso (0-1)

  • El Cádiz B pierde el primer asalto ante un Teruel con una efectividad total

  • El filial no juega bien, pero genera ocasiones a base de casta

El atacante cadista Seth Vega es objeto de una posible falta a cargo de Borja. El atacante cadista Seth Vega es objeto de una posible falta a cargo de Borja.

El atacante cadista Seth Vega es objeto de una posible falta a cargo de Borja. / LOURDES DE VICENTE

El Teruel se impuso en el primer asalto de la eliminatoria de campeones de la fase de ascenso a Segunda División B, a un Cádiz B que pagó cara su inexperiencia y la falta de puntería en las ocasiones que dispuso en la segunda parte. La escuadra aragonesa planteó un encuentro muy práctico en el que cedió el esférico al adversario y mostró una efectividad anotadora abrumadora para marcar en su única oportunidad a lo largo del partido.

Los primeros minutos fueron de leve dominio cadista que se tradujo en una ocasión en botas del juvenil Javi Moreno, quien recibió un centro de David Toro pero falló en el control en la que era una excelente llegada. De ese empuje hasta el 18' nació una falta directa ejecutada por Manu Vallejo que despejó Taliby y cuyo rechace no alcanzó Seth Vega por poco. Todo ello en una fase de respeto entre ambos y el lógico temor a un gol tempranero en contra.

Se fue soltando el Teruel, ahora con menos juego directo y más elaboración hasta que Hamza se fue bien de Momo Mbaye con un excelente cambio de ritmo y su centro no lo despejó con contundencia Miguel García quedando el esférico a pies de Ainoza, que fusiló a David Gil. El gol sacó al equipo de Mere del partido porque empezó a estar inseguro, sin ideas con el balón en los pies y con carencias para recuperarlo.

En el tramo final del primer periodo trataba de recomponerse el filial amarillo con los argumentos que le han llevado a ser campeón del grupo X de Tercera. Aparecía Manu Vallejo y lo intentaba por la derecha David Toro. Precisamente Vallejo se plantó en el área, tras una pared con Javi Moreno, pero Durán metió un pie milagroso para evitar el remate del chiclanero. Casi por seguido un saque de esquina se convirtió en el aviso cadista más claro del primer acto, ya que Momo Mbaye cabeceó al larguero y el balón tocó sobre la línea antes de que lo blocara el meta visitante.

Las fuerzas se fueron desequilibrando en los instantes finales antes del descanso con tres saques de esquina para los de Mere y tensión en el área del Teruel, que trataba de evitar la igualada con todos sus recursos defensivos. El primer periodo tocó a su fin con una colada de Hamza por la derecha, un pasillo para el Teruel, que no tuvo consecuencias en su chut posterior.

Mere movió ficha y dejó en el descanso en la caseta al conileño Javi Pérez para buscar talla y posesión con el jerezano Juampe, que pronto empezó a encabezar los ataques locales. Pero el encuentro comenzó a pararse demasiado y eso beneficiaba al que ganaba, que apuraba cualquier saque de portería, de banda o ejecución de falta para quemar minutos. La experiencia también jugaba.

El Teruel dio dos pasos atrás para buscar el contragolpe arrancando más cerca de su campo, donde casi ubicaba la defensa el Cádiz B. Buscaba recursos el cuadro de casa para acercarse a Taliby, si bien la frescura de ideas costaba por la buena colocación del Teruel. Mere, al cuarto de hora, vio que la cara de los suyos no mejoraba lo suficiente y dio entrada a Javi Navarro por el juvenil Moreno, apagado en la tarde de ayer.

El cronómetro superaba el minuto 63 y cada jugada de ataque empezaba a saber a dulce. Que se lo digan a Juampe, que se fue hasta el fondo, superó la salida del portero con el pase de la muerte y Manu Vallejo, con todo a favor, remató fuera. Ahí estuvo el empate. Por fuera probó fortuna Juampe al ver la carrera de David Toro, cuyo centro no encontró rematador. También Sergio recibió como el '9' en el que se convierte a veces pero su tiro no vio portería.

Definitivamente los turolenses se metieron atrás y cada choque era un motivo para perder tiempo, recurriendo a su experiencia en el césped. Los ataques del cuadro aragonés quedaron reducidos a casi nada y se jugaba más cerca del área de Taliby. Cerca vio al portero Manu Vallejo, aprovechando un resbalón de Cabetas, pero se perdió en regates antes de tirar sin espacio para ello.

El tramo final del choque se presentó con el Cádiz B llevando el peso con claridad a medias y el Teruel agotando uno de los dos últimos cambios por problemas físicos de Cabetas. Al filial le costaba echar el resto enredado en un querer y no poder que se tradujo en un remate al lateral de la red a cargo de Momo Mbaye y en un cabezazo de Manu Vallejo en un centro pasado de Manu Sánchez, otra grande y clara para el chiclanero. Los nervios y la falta e ideas o de capacidad para jugar a su manera pesaban demasiado y, para colmo, al filial se le hizo de noche en el remate ante el marco enemigo.

Los diez últimos minutos se jugaron en la parte del campo a la que atacaba el filial, pero sin que el Teruel conociera el término sufrir porque defendía con cierta comodidad y seguía siendo muy listo en enfriar el encuentro para cortar el ritmo a su adversario. Un Cádiz B con más calidad pero ayer con nervios para dar y regalar, la madre de una batalla ganada por un Teruel que tendrá muchas más cosas a favor en la segunda mitad de la guerra por el ascenso a Segunda B. Dentro de una semana, en Pinilla.

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