Violencia en el fútbol

El fútbol griego busca soluciones y el dueño del PAOK se disculpa

  • "Créanme, no planeaba pelearme con los árbitros o los rivales y claramente no amenacé a nadie", aseguró Savvidis.

El presidente del PAOK Salónica El presidente del PAOK Salónica

El presidente del PAOK Salónica / PAOK Salónica

El fútbol griego se sigue preguntando qué soluciones hay a la violencia después de los incidentes ocurridos el domingo, cuando el presidente y dueño del PAOK Salónica entró al césped en un partido de la Liga con una pistola en el cinturón.

Ivan Savvidis, el jefe del PAOK, bajó al terreno de juego para protestar un gol que le anularon a su equipo por fuera de juego. Hoy se disculpó por lo ocurrido, aunque negó que su objetivo fuera amenazar al árbitro del encuentro.

"Me quiero disculpar ante los hinchas de PAOK, los hinchas del fútbol griego y la comunidad del fútbol internacional", señaló Savvidis, griego de origen ruso, en la página web de su club.

Según su relato, reaccionó de una manera tan emocional debido a las contradictorias decisiones de los árbitros. "Créanme, no planeaba pelearme con los árbitros o los rivales y claramente no amenacé a nadie", aseguró Savvidis.

Los incidentes se produjeron el domingo en un partido de la Liga griega entre el PAOK y el AEK de Atenas, que fue suspendido en el minuto 89 por la trifulca. Al ver el caos que había, el árbitro y sus asistentes corrieron al vestuario. Según medios, el juez principal cambió más de dos horas después de la suspensión su opinión y explicó a los capitanes, en los camerinos, que el gol sí contaba.

El AEK, sin embargo, se negó a regresar al campo, por lo que el caso deberá ser resuelto por la justicia deportiva griega. El cuadro de la capital griega lidera el torneo con 54 puntos, dos más que el PAOK.

Ese incidente fue la gota que colmó el vaso en la escalada de violencia y el Gobierno griego anunció el lunes la suspensión de la Liga de forma indefinida. Además, la fiscalía emitió una orden de arrestro contra Savvidis y contra cuatro de sus guardias de seguridad, que también bajaron al césped.

"La Liga no se reanudará hasta que no haya paz y tranquilidad", insistió hoy el viceministro a cargo de Deportes, Giorgios Vasiliadis, al candal Real FM. El Gobierno pondrá fin a "esta despreciable situación".

En unos términos similares se pronunció la FIFA, que habló de una "situación inaceptable en el fútbol griego". El ente rector mundial instó a la Federación griega a tomar pasos de forma inmediata. La UEFA, la confederación europea, también condenó los incidentes, mientras que la ECA, la Asociación Europea de Clubes, suspendió al PAOK por no respetar los principios y las reglas del deporte.

El problema de la violencia en el fútbol griego no es algo nuevo. La Liga también se paró en octubre y noviembre de 2016 después de que unos desconocidos incendiaran la casa de un árbitro. Unos meses antes, el inicio de la temporada se retrasó varias semanas por los temores del Gobierno a los disturbios entre hinchas.

El presidente de la Superliga griega, Griogos Stratos, lamentó todo lo ocurrido y se mostró confiado en que la Justicia tomará medidas. "La interrupción del campeonato y lo que pueda ocurrir ahora será a expensas del fútbol griego en todos los niveles", señaló Stratos tras una reunión con el viceministro de Deportes.

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