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La estadística, nuevo rival

  • El Chiclana Industrial 'clava' los números de su último descenso

El Chiclana Industrial tiene seis jornadas por delante para eludir un destino que hoy por hoy parece inevitable. Los rojinegros afrontan el parón liguero con motivo de la Semana Santa penúltimos con 24 puntos tras firmar siete triunfos, tres empates y 16 derrotas, a cuatro de la salvación e instalados en una prolongada crisis de resultados. Los chiclaneros no saben lo que es ganar desde el pasado 25 de enero, cuando superaron por 2-0 al San Roque de Lepe B en El Fontanal. Desde entonces, seis derrotas y dos empates en nueve jornadas -una de ellas fue de descanso- han dado velocidad a la caída libre del equipo hacia Segunda Andaluza.

La presente campaña es, sin duda, la más complicada para el conjunto de la Avenida del Velódromo en Primera Andaluza desde su último ascenso en la 2010/2011. A estas alturas de competición, transcurridas 28 jornadas, los chiclaneros nunca se habían encontrado tan abajo en la tabla. Dicen que tiempo pasado siempre fue mejor y se cumple en el caso de los rojinegros, que hace un año, también con Bolli en el banquillo, eran sextos con 40 puntos y la permanencia ya garantizada. En la 12/13 el Industrial, que marchaba duodécimo con 32 puntos en la jornada 28, logró la permanencia de la mano de Sevi al concluir el campeonato noveno con 40 puntos. Y en la 11/12, la de su regreso a la categoría, el cuadro industrialista ocupaba a estas alturas una cómoda séptima plaza con 38 puntos, para acabar undécimos con 43.

Los números no mienten y la realidad es que el actual Chiclana Industrial tiene su espejo en el de la campaña 2008/2009, cuando acabó descendiendo a Regional Preferente. El equipo entonces dirigido por Francisco Arias Sanchís se encontraba a falta de seis jornadas para el final decimoséptimo con 26 puntos -tras 28 partidos disputados, por los 26 de esta campaña- con un balance de siete triunfos, cinco empates y 16 derrotas y acabó bajando como colista con 31 puntos. Curiosamente el equipo también firmó entonces una racha de ocho jornadas sin ganar, cosechando seis derrotas y dos empates de la jornada 18 a la 25. Muchas, demasiadas coincidencias.

Hay que reconocer, sin paños calientes, que la situación es crítica, pero no es menos cierto que mientras haya vida hay esperanza y los rojinegros aún tienen seis finales para pelear por la permanencia. Si hay algo que no se puede reprochar al equipo es la actitud, como puede verse en cada partido en El Fontanal. Tampoco se discute la calidad de hombres como Maye, Maikel, Ureba, Fuster, Alberto Reina o Dani Velázquez, mimbres a priori más que suficientes como para estar en una situación mucho más cómoda. Ni el acierto ni la suerte les está acompañando, pero en su empeño por conseguir la salvación está la llave para que el Chiclana Industrial continúe una temporada más en Primera Andaluza.

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