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A espantar fantasmas

  • La albiceleste, liderada por Messi, busca acceder a las semifinales 24 años después y despejar las numerosas dudas sobre su juego Bélgica se muestra decidida a dar la sorpresa

La Argentina liderada por Lionel Messi buscará hoy una victoria ante Bélgica en Brasilia para clasificarse por primera vez en 24 años a las semifinales de un Mundial de fútbol.

La selección argentina, que no consigue superar los cuartos de final desde Italia 1990, en pleno apogeo de Diego Armando Maradona, no convenció con su juego en sus primeros cuatro partidos disputados en Brasil. Hoy tendrá enfrente a un rival joven y ordenado, que además se muestra decidido a dar una sorpresa.

"Messi es un futbolista extraordinario, pero si me preguntan si prefiero un colectivo fuerte o un equipo marcado sobre todo por un jugador como Messi o Neymar, siempre me quedaría con el colectivo. Tenemos un grupo para pararlo", anticipó el técnico belga, Marc Wilmots.

Argentina se apoyará en la potencia ofensiva de Messi, Gonzalo Higuaín y Ángel Di María, mientras que el cuarto en discordia, Sergio Agüero, estará en el banquillo, apenas recuperado de una lesión muscular en el muslo izquierdo. En su lugar podrían jugar Ezequiel Lavezzi o Rodrigo Palacio.

El entrenador Alejandro Sabella decidió no hacer grandes cambios en el plantel pese a las críticas por el bajo rendimiento de algunos de sus jugadores, por lo que sólo reemplazaría al suspendido defensa Marcos Rojo, una de las sorpresas del conjunto, por José Basanta, jugador de confianza de Sabella pero que tiene poco rodaje en la selección.

"Seguramente es uno de los partidos más importantes de los últimos años para nuestro país", aseguró el centrocampista Javier Mascherano.

Lo cierto es que Argentina viene de caer en cuartos de final de forma consecutiva en las dos últimas citas mundiales, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. En ambos cruces su verdugo fue Alemania. Además, hace 28 años que no vence a un conjunto europeo en tiempo reglamentario.

"Si logramos superar los cuartos estaríamos en un lugar al que hace tiempo que no se llega. El primer objetivo es estar entre los cuatro primeros, ahí es otra historia. Obviamente el sueño es salir campeón, pero no se puede ni se debe ir más allá de Bélgica", señaló Mascherano al diario La Nación.

César Luis Menotti, campeón del mundo como seleccionador en 1978, ya advirtió que el conjunto albiceleste "no encuentra la tranquilidad de poder desarrollar un juego que lo invite a jugar para ganar". Y la culpa de ello, según Menotti, reside en la presión de tener que definir el resultado que impera sobre la albiceleste.

Messi fue el factor decisivo en los cuatro primeros partidos jugados. El delantero estrella del Barcelona, de 27 años, anotó cuatro goles y gestó el tanto que transformó Di María en el agónico triunfo por 1-0 ante Suiza en los octavos de final.

El líder indiscutible de Argentina está dispuesto a dar todo por cumplir su sueño de levantar por primera vez una Copa del Mundo, aunque a veces choca con la realidad de un equipo con ciertas debilidades en defensa y algunas carencias en el funcionamiento del centro del campo, que no abastece como debería a su potente ofensiva.

Messi protagonizará además un nuevo capítulo en su duelo personal con el belga Thibaut Courtois, al que no ha podido anotar un solo gol en los siete partidos en los que se han visto las caras desde diciembre de 2012. Aquella fue la última vez que pudo batir al guardameta en un partido de Liga entre Barcelona y Atlético de Madrid.

Los diablos rojos no harán marcación personal sobre la Pulga porque, según sostuvo el central del Bayern Múnich Daniel Van Buyten, "sólo se les puede parar con el colectivo". "No tiene sentido hacer sólo una táctica anti-Messi", alertó.

"Tenemos una oportunidad de pasar. Debemos jugar bien, pero no tenemos que tener miedo de este equipo. Argentina es la favorita, pero nosotros vamos a jugar igual que lo hemos hecho en otros partidos, sin cambiar nada", afirmó por su parte el centrocampista Axel Witsel.

Tanto Argentina como Bélgica llegan invictos a los cuartos de final. Una cita que se disputará hoy en el estadio Mané Garrincha de Brasilia. El árbitro de la eliminatoria será Nicola Rizzoli. El italiano, de 42 años, dirigirá su tercer partido, después de haber pitado en el España-Holanda y el Nigeria-Argentina.

Ambos equipos se enfrentan además por primera vez en una Copa del Mundo tras el choque por las semifinales de México 1986 en el que se impuso la selección albiceleste gracias a los dos goles que anotó Maradona. Aquella fue la antesala del bicampeonato conquistado por Argentina. Ese Mundial y la Copa América de 1993 han sido los últimos grandes títulos conseguidos por la gran potencia sudamericana.

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