ciclismo vuelta a españa

Mas se consagra y Yates se corona

  • El balear gana la penúltima etapa y asegura el podio

  • El británico, sin ser el más fuerte ayer, ganador virtual

Enric Mas (Quick Step) celebra su victoria de etapa. Enric Mas (Quick Step) celebra su victoria de etapa.

Enric Mas (Quick Step) celebra su victoria de etapa. / Manuel Bruque / efe

Enric Mas (Quick Step) se aupó al segundo lugar del podio de la Vuelta a España 2018 tras ganar la vigésima etapa, en Andorra, con meta en el Coll de la Gallina y de 97,38 kilómetros, en la que Simon Yates (Scott), tercero, ratificó el maillot rojo y Alejandro Valverde (Movistar) se quedó fuera del cuadro de honor.

En su segundo año de profesional, Mas se confirmó como la esperanza del ciclismo español en la cima andorrana, donde cruzó la meta después de batir en un duelo mano a mano a Miguel Ángel López (Astana), que será tercero en Madrid. Ambos descolgaron en el ascenso a Yates.

La exhibición de Mas y López, quienes respondieron a un ataque de Yates a 17 kilómetros de meta, causó estragos y puso patas arriba la general a un día de llegar a Madrid. Desalojaron del podio a Valverde y a Steven Kruijwijk (Lotto Jumbo). El español se hundió y perdió 3.09 minutos. El holandés, 1.15. Suficiente para olvidarse de los puestos de privilegio.

Una batalla en toda regla en la subida de siete kilómetros al Coll de la Gallina, donde no cabía más opción que el ataque para todo aquel que tuviera intereses en la general. La ambición del Astana dio el premio a López, y la clase de Mas quedó de nuevo patente.

Yates aguantó la última prueba con nota, si bien no pudo demostrar la superioridad del día anterior en La Rabassa. Remolcado por su hermano Adam durante toda la etapa, aún trató de dar otra lección, pero se topó con López y Mas, más fuertes.

La última batalla de la ronda española en el Principado ofreció un territorio de montaña, con seis puertos y un final muy duro con rampas de hasta el 18%. Una escapada animó el trayecto, si bien los equipos de la general dejaron claro que la aventura estaba condenada. Era un día para la alta jerarquía, sin experimentos.

Thomas de Gendt (Lotto Soudal), rey de la montaña, coronó en cabeza el Coll de La Comella (Segunda Categoría) y el de Beixalis (Primera). En el descenso se unieron nombres ilustres como Nibali (Bahrain), Majka (Bora), Kwiatkowski (Sky) y Mollema (Trek).

Luego, en el Coll de Ordino (Primera Categoría), coronó escapado Jesús Herrada (Cofidis) con el pelotón a 1.30 minutos. Las cosas empezaron a tomar color en el segundo paso por el Coll de Beixalis, donde el Astana sacó sus cartas. Subiendo atacó López, que alcanzó a los fugados. Pero antes de la cima todos se vieron igualados por el grupo de favoritos merced al trabajo de Adam Yates.

Las escaramuzas siguieron en La Comella (Tercera Categoría), donde López y Nairo Quintana (Movistar) sumaron voluntades. Valverde empezó su calvario mientras su compañero se alejaba.

A 17 de meta apareció el jefe para demarrar en solitario. Yates abrió fuego muy lejos, confiado en sus fuerzas. Enseguida se le unió Mas y ambos alcanzaron a López y Quintana bajando el puerto.

Valverde ya estaba fuera del podio a 4 kilómetros de meta. Lo mismo que Kruijswijk. Mas y López plantaron al líder y se marcharon en comandita hacia la cima.

En las rampas más duras, Mas le dio palique al colombiano. Se trataba de no dejar acercarse a Yates y asegurar sus podios.

El resto de la historia la escribió Mas por todo lo alto. Fue más, con acento en su apellido. Un aficionado al buceo que emerge como figura de las aguas del Mediterráneo y promete dar guerra.

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