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El capítulo de cambios no está cerrado

  • El club corta a tres jugadores fichados este verano y no descarta acometer más salidas y entradas

La línea que ha tomado el Cádiz de desandar el camino recorrido hasta la fecha en materia de fichajes deja la puerta abierta a posibles entradas y salidas mientras el mercado lo permita hasta que termine el mes de agosto. El club no renuncia a mejorar la plantilla y además de la llegada de un centrocampista para ocupar una ficha de jugador menor de 23 años, nada se puede descartar hasta el comienzo de septiembre en el grupo que a priori dispondrá de las 16 licencias reservadas para mayores de esa edad.

En apariencia el plantel queda completado a falta de ese mediocentro joven que la entidad cadista pretende que sea Navarrete -la. Pero ninguno de los jugadores que en principio tiene hueco puede relajarse lo más mínimo porque en cualquier momento puede haber movimientos.

El caso del Cádiz no deja de ser llamativo. El club rectifica sobre la marcha algunos de los fichajes realizados hace un mes. Ya pasó en el verano de 2012 en los albores de la etapa de Alessandro Gaucci, cuando Sipo y Sergio Ortiz tuvieron que hacer las maletas antes del arranque de la Liga varias semanas después de ser fichados.

De las 14 incorporaciones cerradas por los actuales responsables a lo lago del este verano, tres han sido cortadas sobre la marcha. Canario, Guille Lara y Zafra componen, hasta la fecha, la terna de futbolistas contratados que se marcharán sin llegar de debutar en un partido oficial. La entidad cadista había cerrado con rapidez el fichaje del mediapunta, procedente de la Balona, antes incluso de que acabara la pasada temporada para que ningún otro equipo se adelantara en la puja por un jugador de calidad que además hizo una decena de goles con su anterior equipo. Iba a militar en Segunda A o Segunda B, pero el club ya le ha comunicado que no cuenta con él. Ambas partes, salvo un giro radical de la situación (en el fútbol nunca se sabe) deben buscar ahora la fórmula para dar una solución al contrato firmado no hace ni dos meses. No es tarea fácil porque el Cádiz es de los clubes que mejor pagan en la categoría de bronce y el jugador, como es lógico, defenderá sus intereses con el añadido de estar dolido al considerar que no le han tratado nada bien.

Con Guille Lara pasa tres cuartos de lo mismo. Contratado el pasado mes de julio como inquilino de la portería junto a Alberto Cifuentes, el Cádiz recula y ahora busca una salida para el sanroqueño de 19 años en forma de cesión tras hacerse con Pol Ballesté, más curtido en Segunda B pese a sus 20 años. La llega del arquero catalán es la prueba más clara de que todo puede cambiar, o no, en cualquier momento.

El caso de Zafra, sub'23, era más esperado porque el club ya avisó, cuando acometió su fichaje, que podría ser cedido una campaña para que pelee por tener minutos en otro equipo. Su destino es el Villanovense.

Con ese panorama de jugadores que son descartados a las pocas semanas de haber llegado, a día de hoy puede ocurrir de todo hasta final de mes porque si el Cádiz encuentra en el mercado jugadores que puedan mejorar lo que hay, no es descabellado pensar que se lanzará a por ellos. Aunque Jorge Cordero restó importancia a los errores cometidos en defensa en el Trofeo de la Sal, en el club están muy atentos a las prestaciones de la zaga. Aridane está llamado a dar un paso al frente y mostrar más seguridad en sus acciones. La exigencia es máxima para él y todos los integrantes de la plantilla. El Trofeo Carranza es una buena piedra de toque frente a rivales de mayor potencial para que los futbolistas del Cádiz demuestren que están preparados para afrontar el ilusionante reto del ascenso.

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