ciclismo vuelta a españa

Yates encarrila la victoria final

  • El británico mantiene el tipo ante Pinot, que se impone en solitario en la cima de La Rabassa, y distancia en más de un minuto a Valverde

  • Mas se cae del podio en beneficio de Kruijswijk

Thibaut Pinot (Groupama) celebra su victoria en la decimonovena etapa de la Vuelta a España. Thibaut Pinot (Groupama) celebra su victoria en la decimonovena etapa de la Vuelta a España.

Thibaut Pinot (Groupama) celebra su victoria en la decimonovena etapa de la Vuelta a España. / Manuel Bruque / efe

Simon Yates (Scott) dio un paso decisivo para lograr el maillot rojo de la Vuelta a España tras aventajar en más de un minuto a Alejandro Valverde (Movistar) en la cima de La Rabassa (Andorra), el punto más alto de la carrera, donde se impuso Thibaut Pinot (Groupama), ganador también en los Lagos de Covadonga.

Victoria por todo lo alto de Pinot, el único que aguantó a Yates cuando el británico atacó a diez kilómetros de meta dejando clavados a todos sus rivales. El francés se aprovechó del esfuerzo del líder, despegó cerca de meta y levantó los brazos como vencedor de la decimonovena etapa, que salió de Lérida y finalizó en el Coll de La Rabassa tras 154,4 kilómetros de recorrido.

Gloria para Pinot con la quinta victoria francesa, paso de gigante para Yates, autor de una exhibición poco común en un líder y firme candidato para cerrar el círculo de británicos ganadores de las tres grandes: Chris Froome se llevó el Giro de Italia, Geraint Thomas el Tour de Francia y Yates acaricia la Vuelta.

Todo gracias a un ataque en seco a diez kilómetros de meta. Nadie lo siguió excepto Pinot y Steven Kruijswijk (Lotto Jumbo). Clavó a Valverde, a Enric Mas (Quick Step), a Nairo Quintana (Movostar)... y se fue lanzado, sin mirar atrás, directo a un golpe mortal de necesidad para sus rivales. Y sin planificar. Endosó 14 segundos a Kruijswijk, 53 a Mas, que se quedó fuera del podio, y 1.13 a Valverde. La fiabilidad del líder es sólida, como su superioridad en carrera.

Fue una etapa rápida, previsible, sin escapadas consistentes y controlada por el Movistar hasta que Yates destrozó sus planes.

La salida fue muy rápida, 48 kilómetros en la primera hora Michal Kwiatkowski (Sky), Simon Clarke (Education First) y Amanuel Ghebreigzabhier (Dimension Data) trataron sin suerte el despegue, pero el Movistar no daba tregua y dejó claro que no habría cobertura para las escapadas.

A pie del único puerto de la jornada el grupo entró a la gresca final. El Coll de La Rabassa (Primera Categoría), el punto más alto de esta Vuelta a España (2.025 metros), fue el escenario de la exhibición de un británico que se quiere hacer grande en la Vuelta.

El Movistar entró marcando el ritmo a 17 kilómetros a meta. Quintana se llevó a Kruijwijk y a ellos se unió Pinot.

Cuando todo parecía ceñirse a la estrategia del Movistar apareció Yates para demostrar que la mejor defensa es un buen ataque. El líder quemó a Quintana, que esperó a Valverde y luego pinchó, tanto la rueda como sus ilusiones, ya que dejó a Valverde a su suerte.

Enseguida se abrieron diferencias. Yates y Pinot tenían a más de un minuto a Valverde y Mas. Al primero se le iba la Vuelta. Al segundo, el podio.

Pinot, pletórico, retó a Yates por la etapa. Arrancó el francés, en gran momento de forma, a 200 metros de meta, ya imparable. Yates no contestó. El de Manchester habla poco. Prefiere atacar, su arma letal. En el techo de la Vuelta acarició el cielo. Falta otro viaje, pero desde La Rabassa ya divisa Madrid.

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