fútbol investigación en la Real federación española

Villar duerme en prisión

  • El presidente de la RFEF es detenido junto a su hijo en el marco de la operación Soule por presuntos actos de corrupción

  • El directivo prestará declaración hoy ante el juez Pedraz

Ángel María Villar, escoltado por miembros de la UCO, entra en las dependencias de la RFEF. Ángel María Villar, escoltado por miembros de la UCO, entra en las dependencias de la RFEF.

Ángel María Villar, escoltado por miembros de la UCO, entra en las dependencias de la RFEF. / zipi / efe

Un terremoto de enormes dimensiones sacudió al fútbol español al conocerse la detención de su jefe, Ángel María Villar, dentro de una operación anticorrupción que también se llevó por delante a su hijo Gorka y a su número dos, Juan Padrón.

El presidente de la Federación Española (RFEF) fue detenido a las 8:00 en su domicilio por la Policía y siete horas después de un minucioso registro fue conducido a la sede federativa, en la localidad madrileña de Las Rozas, para seguir recopilando documentos.

Finalmente, el jefe del fútbol español fue trasladado a los calabozos de la Policía en Las Rozas, que dista apenas unos cinco kilómetros de la Ciudad del Fútbol, donde pasó la noche. Hoy prestará declaración ante el juez.

La llamada operación Soule se está desarrollando bajo la supervisión del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que estudia presuntos actos de corrupción de Villar y de su hijo Gorka, a los que se investiga por falsedad documental, corrupción entre particulares y apropiación indebida.

Las sedes federativas de Tenerife, Valencia, Ceuta y Melilla también fueron registradas en busca de más documentación valiosa para la investigación por los agentes.

Todo partió de una denuncia en 2016 del Gobierno español, a través del Consejo Superior de Deportes (CSD), y las primeras investigaciones apuntan a supuestos tratos de favor de Villar a dirigentes de federaciones territoriales, usando arbitrariamente dinero de la RFEF para obtener apoyos incondicionales con vistas a su reelección como máximo mandatario del fútbol español.

Además, la Policía española sospecha que Villar habría promovido partidos entre la selección española y otros equipos con el fin de obtener "contraprestaciones para la contratación de servicios y otras relaciones comerciales en beneficio de su hijo Gorka, abogado especialista en derecho deportivo", según el auto judicial.

Los partidos de la selección que estarían bajo sospecha policial son el España-Bosnia, jugado el 29 de mayo de 2016 en la ciudad suiza de St. Gallen, y el España-Corea del Sur, jugado el 1 de junio de 2016 en Salzburgo, Austria. Ambos amistosos eran preparatorios para la Eurocopa de Francia de ese mismo año.

Villar, de 67 años, fue reelegido en mayo por octava vez consecutiva como presidente de la RFEF para iniciar otro mandato de cuatro años después de no encontrar oposición y sin necesidad de celebrar elecciones.

El antiguo futbolista del Athletic es el dirigente federativo con más tiempo en su cargo, pues acumula 29 años como presidente de la RFEF. El español es además vicepresidente de la UEFA (Unión Europea de Fútbol Asociado), organismo del cual fue presidente provisional en 2016.

Con Villar y Padrón detenidos, la RFEF queda "descabezada" y se abren muchas incógnitas sobre la organización del fútbol español a corto plazo.

Ahora la cuestión es saber cómo resuelve el fútbol español una crisis de tales dimensiones. En los albores de la nueva temporada, el presidente de la RFEF está detenido como parte de un sistema presuntamente corrupto y que requeriría una profunda renovación de todas sus estructuras.

Muchos interrogantes permanecen en el aire y el principal es saber cómo y cuándo tendrá la Federación Española un nuevo presidente, si es que Villar resulta finalmente procesado y apartado del cargo desde el que gobernó el fútbol español con mano de hierro durante casi tres décadas.

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