fútbol Arcos CF - Salerm Puente Genil (2-2) · Utrera - Conil (5-0)

pretemporada

El Sanluqueño no perdona al Recre Portuense

El recreativista Kike despeja un balón aéreo ante la oposición de un rival. El recreativista Kike despeja un balón aéreo ante la oposición de un rival.

El recreativista Kike despeja un balón aéreo ante la oposición de un rival. / fernández hortelano

El choque entre Recreativo Portuense y Atlético Sanluqueño ofreció una imagen reglamentaria pero poco habitual, con tinte surrealista: que el colegiado expulse a uno de los dos entrenadores de un partido amistoso… antes de comenzar el encuentro.

La versión del rojiblanco Juanjo Durán detalla un diálogo con el árbitro en el que éste manifestaba que Abraham no podía jugar con un piercing, mientras su entrenador restaba importancia al hecho argumentando que ya había actuado así en los amistosos anteriores. El debate acabó deparando la insólita escena de ver a Durán marchándose del banquillo entre la sorpresa general de los aficionados, que no dejaban de hacerse cábalas sobre el origen del hecho en un contexto como aquél, al margen de competición oficial.

Por lo que atañe al partido en sí debe reflejarse que el Recreativo lo intentó al inicio, pero que su moral se vio muy tocada cuando Adri Gallardo, beneficiado al golpearle un rechace de la defensa, driblaba al portero en el uno contra uno y marcaba enviando al segundo palo.

No se había cumplido aún el minuto 15´y el Recre encajó el golpe, que precedió a imprecisiones de la zaga rojiblanca que aumentaban la sensación de inquietud. Cuatro minutos antes del descanso Antonio Jesús colgó una bola al área chica y Adri Gallardo se las apañó para buscarla a medio metro del suelo, contactar su cabeza con el esférico y mandar la bola a las redes, sepultando aún más el ánimo local.

La segunda parte reveló en sus primeros compases a un Recreativo con ganas de recortar la ventaja, más ordenado defensivamente, pero que vio cómo poco a poco los verdiblancos volvían a hacerse con el dominio de la situación, en una segunda mitad que ofrecería menos calidad a los espectadores que la precedente.

Justo es constatar una asistencia de José Romero a Santiago, cuyo tiro raso obligó a una meritoria intervención de Darío mandando a córner (75´) y un centro de Roberto a Dani Muñoz, quien cabecea y obliga a Darío a sacar la mano (78´). A falta de cuatro minutos para el final el colegiado se inventa un penalti en la pugna por un balón aéreo de Darío y Santiago en la que ninguno de los dos llega a contactar con el cuero. Abel Gómez, engañando al guardameta, anotaba el tercer y definitivo tanto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios