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Reacción inaplazable

  • El conjunto amarillo está obligado a superar en casa a un rocoso filial para arrebatarle la tercera posición y volver a la senda victoriosa extraviada en las dos semanas últimas

La victoria se convierte en una obligación más necesaria que nunca para un Cádiz abocado a reaccionar de inmediato en casa con el deber de rehacerse del inesperado bache a costa del Sevilla Atlético (estadio Ramón de Carranza a partir de las seis de la tarde, televisado por Andalucía Televisión, el tercer canal de Canal Sur) en el duelo de la 33ª jornada frente a un rival directo en la batalla por la tercera posición. El filial hispalense es el inquilino de ese puesto con 59 puntos, uno más que el equipo amarillo, instalado ahora en la cuarta plaza después de acumular dos derrotas consecutivas detonadoras de una tormenta que pone en duda su capacidad no para meterse en la fase de ascenso -el pase lo tiene bastante encarrilado salvo catástrofe-, sino para poder pelear de verdad por el billete a Segunda División A contra las mejores escuadras de los otros tres grupos de la categoría de bronce. El choque, además de lo que significa para la puja clasificatoria a falta de seis jornadas para el final, sirve para medir la temperatura de los locales en un examen digno de play-off por la entidad de un rival que también participará en las eliminatorias una vez que termine el campeonato de Liga.

Las bajas merman a un anfitrión en el que son seguras las ausencias de Xavi Carmona, Salvi, Fran Machado y Carlos Calvo. El equipo se queda algo cojo en las banda y por ello Claudio Barragán se dispone a tirar del extremo Kalou, del Cádiz B, para tener un recambio en esa posición. La principal novedad es el regreso de Andrés Sánchez al costado izquierdo de la defensa una vez cumplido un encuentro de sanción. Es previsible que se produzca algún cambio más en la alineación aunque el preparador cadista esconde sus cartas hasta la hora del partido. La vuelta de Abel Gómez -ausente en La Línea por decisión técnica- gana enteros al ejercer el Cádiz de local.

Los fiascos enlazados a domicilio contra el Betis B y la Balona, aderezados con el amargo ingrediente de una imagen lamentable, no dejan otra salida a los gaditanos que un triunfo reparador frente al cuadro sevillano que restañe las heridas abiertas en el universo cadista. Todo lo que no sea sumar los tres puntos en el santuario del barrio de La Laguna supondría un nuevo fracaso que agravaría la crisis de un conjunto que presenta evidentes síntomas de fragilidad a menos de mes y medio para el comienzo del play-off -empieza el fin de semana del 21-22 de mayo-. Ganar hoy acarrearía como recompensa el regreso al tercer lugar de la tabla con dos puntos de margen sobre su adversario y el goal average particular a favor. Una derrota, sin embargo, condenaría a los amarillos a una cuarta posición que tan mal resultado le dio en años anteriores con el actual sistema de fase de ascenso. Perder aumentaría además el grado de tensión.

Además de superar a uno de los rivales más peligrosos, los hombres de Claudio deben aprobar la dura prueba de madurez que supone convivir con una presión que ahora es más elevada que nunca.

La incógnita es qué Cádiz se verá sobre el césped del Carranza. ¿El de las cuatro victorias seguidas, incluida la obtenida en el terreno del líder? ¿O el de los dos recientes varapalos concatenados con un rendimiento pésimo tanto en el plano colectivo como en el individual? Cuerpo técnico y jugadores están concienciados de la importancia del encuentro y es el día indicado para demostrar que el conjunto gaditano está muy vivo. Es momento de recobrar sensaciones, de volver a la normalidad de un equipo que no puede permitirse el lujo de acumular tres jornadas seguidas sin ganar cuando queda tan poco tramo en el sprint final que conduce hacia el torneo de la regularidad.

La semana fue complicada después del ridículo protagonizado ante la Balona en La Línea que obligó al presidente, Manuel Vizcaíno, a comparecer el pasado martes ante la prensa para dar un tirón de orejas al plantel y a la vez mostrar su más absoluta confianza en la capacidad del entrenador y los futbolistas para la transformar en realidad el objetivo del ascenso. Toca a los jugadores demostrar que tienen nivel para llevar al club a la división de plata y hoy afrontan una exigente prueba ante un Sevilla Atlético que sólo ha perdido tres partidos en toda la temporada.

El once que tratará de doblegar al filial de Nervión sufrirá algún cambio respecto al que naufragó hace una semana en el municipio linense. Alberto Cifuentes seguirá una jornada más -y van 33- como responsable de la portería, con Juanjo y Andrés Sánchez en los laterales de la defensa y dos plazas en el eje que se repartirán Aridane, Servando y Migue. Para la medular apuntan David Sánchez y Abel Gómez, que volvería al equipo tras su ausencia en La Línea por decisión técnica. Las bajas en ataque limitan el margen de elección del entrenador. En principio sería como en La Línea: Lolo Plá en la banda derecha, Álvaro García por el costado izquierdo, Jandro de enganche en tres cuartos y Dani Güiza una jornada más en punta.

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