ciclismo

Pedaleos de formación

  • La Academia del chiclanero Moreno Periñán, campeón olímpico, arrancó en noviembre

  • Educando a los jóvenes a través de los valores del deporte

Los integrantes de la escuadra conjunta hispano-italiana, en su presentación en la Bizkaiko Itzulia. Los integrantes de la escuadra conjunta hispano-italiana, en su presentación en la Bizkaiko Itzulia.

Los integrantes de la escuadra conjunta hispano-italiana, en su presentación en la Bizkaiko Itzulia.

El ciclismo andaluz comienza su propia etapa con el nombre y apellidos de José Manuel Moreno Periñán al frente. El que fuera campeón del mundo del kilómetro parado en Stuttgart en 1991 y medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona'92, puso en marcha, en noviembre del año pasado, una formación júnior junto al ciclista italiano Dario Cataldo, que actualmente compite en las filas del equipo Astana. En las últimas semanas se ha conocido la noticia de que la Academia Moreno-Cataldo, con sede en Chiclana, ha estrechado lazos con la escuela del ciclista italiano Vincenzo Nibali, el cual se encuentra disputando actualmente el Tour de Francia y cuenta en su palmarés con una victoria en la general de cada una de las tres grandes vueltas por etapas.

Sus caminos se han encontrado y, desde ahora, ambas formaciones colaborarán de la mano para fomentar el ciclismo entre los jóvenes deportistas, tanto italianos como españoles, que empiezan a dar sus primeros pedaleos en un deporte tan bonito como exigente. Una aventura que combina deporte, educación y valores, y que no ha hecho nada más que empezar.

No obstante, la idea de formar equipo por parte de Moreno Periñán viene de lejos, ya que él siempre tuvo la idea de que si hacía "algún día algo, contaría con amigos". Tras la formación de la Academia, tanto él como Cataldo se pusieron en contacto con Nibali para montar una alianza con su squadra, a lo que el italiano accedió. Este equipo conjunto ya participó en su primer gran evento, como fue la Bizkaiko Itzulia, en la que las cosas no le fueron del todo bien a la alianza ítaloespañola, pero en la que pudieron aprender muchas cosas.

De hecho, lo que busca el equipo es crecer para formar a sus deportistas. Para el año que viene, José Manuel prevé que el grupo esté compuesto por "las categorías escuela, cadete, juvenil y sub'23". Como bien comenta el medallista olímipico, "la función del equipo no es coger campeones, sino formar a chavales para que sean ciclistas y si luego ganan carreras, pues mucho mejor". Se trata de ser un apoyo más de los jóvenes para que crezcan bajo los valores que impulsa el deporte, "con el objetivo de formar corredores desde la base".

En la Academia entrenan dos o tres días a la semana, durante dos horas. En ella han llegado a trabajar con una media de alrededor de 45 a 50 niños, provenientes de localidades como San Roque, La Línea, Algeciras, Puerto Real, El Puerto, Jerez y Villamartín, buscando que el ciclismo comience a calar de verdad en la provincia de Cádiz. Como anécdota, Moreno Periñán cuenta que "la mayoría de los ciclistas de otros equipos se sorprenden cuando llegan a línea de meta y nuestro mejor puesto es un 14º, pero lo celebramos igual que cuando ganamos". Él explica que "los niños no tienen todavía esa maldad y gastan las balas antes de llegar a meta".

La filosofía que están llevando a cabo está haciendo que los niños puedan fallar, ya que "la categoría de juveniles está para eso, ya que equivocarse es de sabios y con 18 y 19 años ya tendrán oportunidades para ser ciclistas profesionales y hacer las cosas bien". De hecho, el trabajo bien hecho siempre recoge sus frutos y son muchos los que ya han cosechado los chavales de la escuela chiclanera. "Hemos tenido críos -dice- que empezaron pesando 91 kilos y que ahora están en 71 kilos en ocho meses. Cada día están fortaleciendo más su forma de pensar de ciclista y de descanso".

Los entrenadores están los siete días de la semana atentos a los chavales para ver sus sensaciones, cómo están..., por lo que estos comienzan ya a ver que solo hay un camino para poder llegar a ser profesional, algo que se consigue a base de esfuerzo y de trabajo. Todo un trabajo que, por otra parte, no podría llevarse a cabo sin la ayuda de los espónsors, a los que José Manuel agradece su apoyo y destaca que "tienen las puertas abiertas para continuar los próximos años ".

En definitiva, el trabajo de José Manuel Moreno Periñán con sus corredores es admirable. En tan solo unos meses han conseguido tener presencia internacional y conseguir resultados muy positivos. Y lo mejor es que su etapa ciclista no ha hecho más que empezar.

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