FÚTBOL | SEGUNDA DIVISIÓN B

Orden defensivo y poco más para el debut del San Fernando

  • El equipo azulino no pasa de un pobre empate (0-0) en su primer partido de temporada ante un Tamaraceite mucho más activo

Javi Fernández se dispone a rematar una de las escasas ocasiones del San Fernando en Tamaraceite. el debut de los isleños Javi Fernández se dispone a rematar una de las escasas ocasiones del San Fernando en Tamaraceite. el debut de los isleños

Javi Fernández se dispone a rematar una de las escasas ocasiones del San Fernando en Tamaraceite. el debut de los isleños / SAN FERNANDO CD

No fue el debut soñado. El San Fernando abría el curso 2020/2021 enrolado en una condición de favorito que no se dio, ni de lejos, en el primer envite de la temporada. Los isleños ofrecieron orden, disciplina, pero poco más en el encuentro que le midieron ante el un recién ascendido Tamaraceite que puso mucho más que los de La Isla sobre el terreno de juego y que, por momentos, pareció tener con más contundencia el poder del encuentro.

Y es que la competición oficial es otra cosa bien distinta a la pretemporada y lo que si quedó patente en la jornada de ayer es que Jovan Stankovic tiene por delante el tremendo trabajo de terminar de acoplar a tanto y tanto buen jugador que conforma el equipo de San Fernando si quiere tener las posibilidades reales de terminar la temporada entre los mejores.

Valga añadir en el debe del conjunto azulino que tampoco es que se vayan a encontrar durante la temporada un terreno de juego como en el que se tuvo que desenvolver ante el equipo canario. El césped artificial del Juan Guedes es un terreno en malas condiciones y, ante este panorama a los isleños les costó un mundo, no solamente hilvanar jugadas, sino incluso en ocasiones mantener la verticalidad.

Pero no sirva eso como excusa a un partido que, de inicio, no fue nada bueno, sobre todo en la primera mitad. El San Fernando ofreció lo que se esperaba en cuanto a alineación se refiere. La duda del lateral derecho quedó subsanada con la presencia de Biabiany que, si mantuvo lo ofrecido por el resto de sus compañeros en esa posición, no cabe la menor duda de que se verá mucho más de él en su posición natural, la de extremo. Por lo demás, casi lo previsto, con el debut de Ben David. El israelita se excedió de impulsivo y terminó siendo expulsado.

Stankovic ofreció su doble pivote con Lolo González y Raúl Palma, su enganche, con Sandro Toscano, sus dos bandas, con Omar Perdomo y Hugo Rodríguez intercambiando puestos continuamente, y su hombre de ataque en Francis Ferrón. Pero no fue así todo el partido ya que la entrada de Dopi transformo el 4-5-1 a un más que tradicional 4-4-2.

Pero las ocasiones no llegaban y, si éstas brillaron por su ausencia en la primera parte, con apenas un disparo raquítico, a cargo de Raúl Palma, en el 10’ como algo reseñable, en la segunda solamente gozaron de oportunidades Francis Ferrón (49’), con un disparo a las nubes, Javi Fernández (59’), a la salida de un córner, Hugo Rodríguez (71’), en la más clara a pase de Ben David y Dopi (72’) que no llegó a un centro del propio Hugo Rodríguez. Pobre bagaje para un equipo que tiene que crear mucho más desconcierto en el área rival.

Los locales si mostraron esa entrega de equipo recién ascendido, de niño con un caramelo nuevo y empujaron, mucho más en la segunda mitad que en la primera. Hubo tramos del partido, sobre todo tras la reanudación, donde los canarios dominaron por completo a su rival y fueron minutos donde se temió un resultado adverso.

Quizás la expulsión del debutante Ben David terminó por hacer bueno el dicho de que si no se puede ganar, lo mejor es empatar, y los de Stankovic dieron por buena la igualada, no jugándose, apenas pocos minutos, en lo que restaba de partido. El terreno de juego seguía pasando factura y lo cierto es que los de La Isla no encontraban la manera, ni la solución a su falta tanto de tenencia del esférico, como de crear ocasiones de gol.

Eso si, los de La Isla mostraron un tremendo orden defensivo y una profunda organización a la hora de frenar al rival, pero eso no puede, ni debe, ser suficiente para lo que se espera de un conjunto que tiene mimbres suficientes para ser mucho más divertido sobre el terreno de juego, para dominar el partido y para conseguir doblegar a su rival. Esto es el principio, se supone que todo ira a más y mejor.  

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios