España | bélgica · la crónica

Nueva lección magistral

  • Superioridad España supera a Bélgica con claridad con una nueva demostración de fútbol de toque y una gran actuación de Silva y Villa, que anotaron dos goles Mundial La clasificación, casi sentenciada

España dio una lección de fútbol a Bélgica para acercarse aún más al Mundial 2010, el día que Vicente del Bosque inventó un nuevo dibujo táctico, 4-3-3, en el que David Silva recuperó su mejor versión y Gerard Piqué se convirtió en el jefe de la zaga con un partido inconmensurable.

Vicente del Bosque tenía que innovar. Era necesario para mostrar las cualidades como técnico que le condujeron al éxito absoluto al mando del Real Madrid. Heredó una selección hecha de Luis Aragonés. Dos sistemas de éxito (4-4-2 y 4-5-1). La generación de oro del fútbol español.

Desde ahora, España sabe jugar con un nuevo dibujo. Tiene un nuevo sello. Otra variante. La que ha creado Del Bosque para seguir juntando, con éxito, a Villa y Torres. Para mantener el estilo de toque, aderezado con desplazamientos en largo de Piqué o Xabi Alonso. Un 4-3-3 bajo el que la Roja empequeñeció a una Bélgica que se despide de cualquier sueño remoto de estar en el Mundial 2010.

Sergio Busquets ha irrumpido en la selección con la misma fuerza que lo hizo en el Barcelona gracias a Pep Guardiola. Sin Senna, reservado para Estonia, Del Bosque le entregó el mando, con dos escuderos de lujo para la creación: Xavi y Xabi Alonso.

Era un amistoso a mitad de agosto, en Macedonia, pero al seleccionador le dejó mal sabor de boca la primera mitad de Xabi Alonso como medio centro. Desde ahora Senna o Busquets repartirán papel de destructor. Alonso pasa a tareas de construcción, adelanta unos metros. En el banquillo hay uno que no entiende nada. Ve como sin Iniesta, ocupa su zona otro compañero. Su protagonismo no crece. Es Cesc, que apenas celebró el tanto que regaló a Villa para cerrar la fiesta.

Con el estreno de un nuevo dibujo España aplastó a Bélgica. Con Casillas como espectador, Piqué fue el capo de la zaga con un poderío arrollador. Alonso construyó. Xavi inventó. Silva fue un diablo. Fernando Torres estuvo en todos los lados. Y Villa, sacrificado en la izquierda, desequilibró.

Con el mando y un fútbol repleto de velocidad, España se adueñó del balón, no paró de generar fútbol y ni el juego duro belga frenó su juego. Necesitaba un encuentro brillante Silva. Lo pasó mal en la Confederaciones, aún dolorido de la lesión de tobillo que amargó su pasada campaña.

El vendaval de juego español se transformaba en peligro de gol cuando el balón pasaba por Silva o Villa, que tuvo las dos primeras ocasiones. A los ocho minutos rozó el palo. Tres después se encontró un balón muerto, tras una falta botada por Xavi, y dentro del área chica rompió el balón para toparse con Gillet.

Había dejado Torres dos jugadas marca de la casa. Desborde en velocidad, recorte y pegada, cuando Villa inventó un penalti. Entrando hacia dentro, como quería Del Bosque desde la izquierda, entró en el área, amagó hacia los dos lados y fue derribado tras engañar a Vander Borre. En el lanzamiento se topó de nuevo con Gillet, que sacó con las piernas el disparo potente.

No rebajó el fallo el ímpetu de España que, tras un disparo ajustado al palo de Silva, acabó por abrir la lata en una acción de Villa, con Torres llevándose a los defensas con un desmarque, y Silva aprovechando el espacio para aparecer por sorpresa y cruzar el disparo a la red (minuto 41).

El vendaval de fútbol se prolongó nada más reiniciarse la segunda parte. En cinco minutos Torres perdonó con un cabezazo cruzado, Villa se quitó la espina marcando con un disparo con la derecha ajustado al palo y Piqué premió con gol su partidazo.

En él nació la jugada, que pasó como todas por Xavi, quien encontró a Villa en la izquierda para dar su segunda asistencia de gol del partido a Piqué. Con la templanza del delantero, mató el balón y definió con calidad.

Nunca se frenó la Roja en el segundo acto, pese al abultado triunfo. Torres buscó el gol pero de nuevo rozó el palo con un disparo lejano y Gillet, que debutaba con 30 años por la ausencia de los dos porteros habituales, se lució a disparos de Xabi Alonso y Cesc.

Nada pudo hacer de nuevo ante Silva, con un chut colocado, ni con el último de la noche, firmado por Villa a puerta vacía gracias al regalo de Cesc. España se gustó en uno de los partidos más completos de la era Del Bosque.

Árbitro: Bertrand Layec HH (francés).

Tarjetas: Amarillas Busquets (23'), Puyol (79'), Vermaelen (10') y Fellaini (43').

Goles 1-0 (41') Silva. Villa recibe la pelota al borde del área, ve el desmarque de Silva, a quien le pasa el balón al hueco. El valencianista cruza ante la salida del meta belga, Gillet. 2-0 (49') Villa. El punta del Valencia controla la pelota en el vértice derecho del área de Bélgica. Arranca con decisión buscando el espacio entre la defensa y marca de un duro disparo desde fuera de la pintura. 3-0 (51') Piqué. Villa, descolgado en el ala izquierda del ataque español, centra al punto de penalti donde Piqué, que se había sumado al ataque, controla el balón libre de marca para ponerlo fuera del alcance del portero. 4-0 (68') Silva. El delantero del Valencia engancha un potente zurdazo desde fuera del área. 5-0 (85') Villa. Cesc conduce un contraataque por el costado izquierdo español y asiste a Villa justo a la salida del meta belga, que remata a puerta vacía.

Incidencias: Estadio Riazor, con la presencia de unos 33.000 aficionados. Noche con temperatura agradable y campo perfecto.

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