ciclismo tour de francia

El Movistar contra Froome

  • Landa y Quintana son los rivales más fuertes del británico

  • Unzué esperará para nombrar un jefe de filas

Los corredores del equipo Movistar participan en la ceremonia de inauguración de la 105 edición del Tour de Francia. Los corredores del equipo Movistar participan en la ceremonia de inauguración de la 105 edición del Tour de Francia.

Los corredores del equipo Movistar participan en la ceremonia de inauguración de la 105 edición del Tour de Francia. / KIM LUDBROOK / efe

Desbancar a Chris Froome (Sky) de lo más alto del podio del Tour de Francia 2018, lugar que ha convertido en su hábitat natural en cuatro de las cinco últimas ediciones, es el objetivo que se ha marcado el equipo Movistar.

Para poder conseguirlo, la formación española presenta un equipo con tres líderes con la capacidad de poder intentarlo. Probablemente, la más potente que ha presentado hasta la fecha en sus 37ª participaciones.

Eusebio Unzué, el director del Movistar trajo a la Vendée, desde donde hoy parte la 105 edición del Tour, una formación liderada por Mikel Landa y Alejandro Valverde junto a Nairo Quintana.

Una Armada con la que tratará de hacer efectivo el hundimiento del británico y sus huestes, aunque en los últimos años su supremacía ha alcanzado tal nivel que muchos de sus adversarios han parecido darse por conformados con estar junto a ellos y ser los mejores de los perdedores.

Antes de dar las primeras pedaladas en tierras francesas, el reparto de galones en el Movistar no ha sido tal. Todos aparentan tener el mismo rango, aunque Quintana, por sus resultados y palmarés en el Tour -dos segundos puestos y un tercero-, parte con una ligera ventaja. A ello suma también sus triunfos en la Vuelta a España y el Giro de Italia.

Al menos, de puertas hacia fuera Unzué, hombre curtido en mil batallas ciclistas y con la piel encallecida en todos los escenarios, tanto por triunfos como por derrotas, se muestra cauto y sobre todo quiere esperar al desarrollo de los acontecimientos hasta la primera jornada de descanso, complicada y temida a partes iguales.

De hecho, se esperará a la conclusión de la etapa de Roubaix y su pavé -noveno día de competición- para valorar la situación antes de entrar en el terreno que les favorece y tomar decisiones.

Y es que los primeros nueve días deben encaminarse a "no perder el Tour", declaró el propio Unzué. Sólo así podrán plantear los objetivos a los que se aspiran en una carrera que él mismo definió como "una maquina de devorar ilusiones".

Parece que Quintana y Landa han limado asperezas desde que a comienzos de año se anunciase la incorporación del alavés a la formación azul procedente del Sky. Por ahora, ninguno reivindicó su condición de líder en el Movistar.

No obstante, y como veterano que es, Valverde reconoció que ellos pueden tener "más opciones". "Mi oportunidad ya pasó", añadió, si bien nadie duda de que aprovechará cualquier resquicio para dar la nota.

Con 21 días de competición por delante, el equipo Movistar buscará su octavo maillot amarillo del Tour, que se les resiste desde que en 2006 lo lograse Óscar Pereiro. En sus ocho años de patrocinio, la escuadra telefónica ha acumulado seis victorias de etapa y cuatro podios finales. Además, se proclamó vencedora de las clasificaciones de Montaña, Mejor Joven (2013) y Equipos (2015 y 2016).

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