Deportes

Magnano traslada el 'jogo bonito' al baloncesto

  • El entrenador argentino ha construido un Brasil aspirante a todo y capaz de poner en apuros a EEUU

Lo que el Brasil de Dunga y Kaká no logró en Sudáfrica 2010 lo puede conseguir en Turquía la selección canarinha de baloncesto, desde el lunes una de las favoritas tras jugar ante Estados Unidos.

"Este partido nos ha abierto los ojos", dijo el estadounidense Derrick Rose después de que su equipo ganara por un ajustado 70-68 a Brasil, que dispuso del último tiro para ganar el partido.

La seleçao fue el primer gran test para Estados Unidos, satisfecho de haber superado con carácter, disciplina y defensa las dificultades impuesta por un Brasil del que se destaca al técnico, el argentino Rubén Magnano, y al trío que forman Marcelinho Huertas, Tiago Splitter y Leandro Barbosa.

"Brasil está muy bien dirigido. Cuando vi que estaban en nuestro grupo pensé que tienen la posibilidad de ganarlo todo", dijo Mike Krzyzewski, técnico estadounidense.

Krzyzewski tardó mucho en encontrar soluciones al pick and roll (bloqueo y continuación) de Huertas y Splitter, nuevo jugador de los San Antonio Spurs. Ambos lo han practicado durante toda la temporada en el Caja Laboral. Splitter es un maestro de esa jugada que durante tantos años ejecutó en el mismo equipo con el base argentino Pablo Prigioni.

"Nos estaban matando", admitió Krzyzewski. "Huertas jugó una magnífica primera mitad. Si no hubiera estado entrenando al otro equipo, me hubiera encantado. Lo hizo muy bien, fue muy frustrante", señaló el técnico. Al final, los NBA secaron el caudal ofensivo de la canarinha, a la que apenas le permitió 22 puntos en la segunda parte.

Brasil, tras lograr el título de América en 2009, llega al Mundial con opción de medalla y tras lo visto el lunes se puede permitir soñar con repetir el oro conquistado en 1959 y 1963.

"Uno no puede decirle a un equipo que sólo puede alcanzar cierto nivel, uno siempre tiene que apuntar alto y eso es lo que le digo a mis jugadores", dijo Magnano, que con Argentina guió a la generación de oro a la plata en el Mundial de Indianápolis en 2002 y al oro olímpico de los Juegos de Atenas 2004.

Esa generación argentina se hace mayor y Brasil está dispuesta a tomar el relevo como vanguardia del baloncesto sudamericano. Con Magnano al frente.

"Vengo porque creo en el proyecto de la Federación, en el potencial y el talento de los jugadores brasileños", dijo Magnano en enero durante su presentación, pensando seguro en Huertas, Splitter, Barbosa, Anderson Varejao y Nene Hilario, que finalmente está ausente en Turquía. Excepto el base, los otros cuatro son jugadores NBA.

"Es necesario soñar que se puede y alimentar ese sueño a través de las actitudes", señaló el que fuera entrenador del Cajasol.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios