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Ferrer y Del Potro, a olvidar el dolor

  • El alicantino, con molestias en un tobillo, se mide al argentino, tocado de una rodilla, en cuartos de final

Los dos fueron víctimas del resbaladizo césped y ninguno llega en su plenitud física, pero las semifinales del torneo de Wimbledon son una recompensa demasiado grande como para que David Ferrer y Juan Martín del Potro puedan pensar en el dolor.

El alicantino y el argentino intentarán llegar donde nunca habían llegado en el tercer Grand Slam de la temporada, un loco torneo que los tiene como favoritos tras las sorpresivas eliminaciones del suizo Roger Federer y el balear Rafael Nadal.

"Del Potro es un gran jugador. Voy a necesitar jugar mi mejor tenis, porque en hierba es aún más difícil. Pienso que él juega mejor que yo en la superficie", dijo Ferrer con una modestia que contrasta con su actualidad.

Porque el español llega a cuartos de Wimbledon en el mejor momento de su carrera. Reciente finalista en Roland Garros -por primera vez en un Grand Slam- y a partir del lunes próximo número tres del ranking -el mejor de su carrera-, Ferrer tiene ya pleno derecho a reclamar que el mote de Big Four se amplíe al Big Five.

Es además la séptima vez consecutiva que alcanza los cuartos de final de un torneo Grand Slam, una marca de la que no pueden presumir en estos momentos ni Federer, ni Nadal ni el británico Andy Murray, junto al serbio Novak Djokovic los cuatro jugadores que dominan el tenis.

Ferrer pudo dar continuidad a su gran estado de forma en el All England pese a un resbalón en la primera ronda que dejó tocado su tobillo izquierdo. El alicantino de 31 años debió infiltrarse en los partidos siguientes, pero como "un duro de matar" se las ingenió siempre para ganar. "El tobillo está cada vez peor", admitió el español, que sin embargo niega que eso pueda condicionarlo a la jugar. "Estoy bien, estoy bien. Estaré al cien por ciento. Todos jugamos siempre con algún dolor", insiste una y otra vez Ferrer.

Dolor es una palabra que deberá borrar definitivamente de su cabeza Del Potro si quiere tener opciones ante el español. El argentino llega por primera vez a cuartos de Wimbledon y lo hace sin haber perdido ningún set, pero el estado de su rodilla izquierda abre un gran interrogante.

La aparatosa caída que sufrió en la tercera ronda el sábado puso en duda hasta último momento su presencia en octavos, admitió el propio Del Potro, pero contra Ferrer las exigencias serán otras.

"David está teniendo una temporada fantástica. Es bueno en todas las superficies. Será un partido realmente muy duro. Espero que la rodilla esté mejor, porque voy a tener que jugar mi mejor tenis", analizó el número ocho del ranking, que no dudó en ubicar a Ferrer como el favorito.

De muy buen ánimo y en un clima distendido, Del Potro volvió a entrenar hoy en las canchas de Aorangi Park con una venda en la zona. Y si bien no se exigió al máximo, aseguró que se siente mejor de la rodilla. El argentino, que a diferencia de Ferrer sabe lo que es ganar un torneo de Grand Slam, sueña con dar el golpe en una temporada muy irregular.

"Es un desafío tratar de ganar otro Grand Slam. Ganar acá en pasto siendo argentino sería algo muy especial", dijo el campeón del Abierto de Estados Unidos 2009, que con una semifinal en Londres querrá empezar a olvidar no sólo su dolor en la rodilla, sino también las frustraciones de los últimos meses.

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