Tour de Francia

Evans sucumbe en una etapa que vence Rolland

  • La ascensión a La Toussuire pasó factura al ciclista australiano mientras que Bradley Wiggins mantiene una jornada más el 'maillot' amarillo.

El francés Pierre Rolland (Europcar) ha ganado hoy la undécima etapa del Tour de Francia, en la que el italiano Vicenzo Nibali (Liquigas) puso en dificultades al líder, Bradley Wiggins (Sky), mientras que el australiano Cadel Evans (BMC) no aguantó el ritmo y perdió casi minuto y medio. Rolland se impuso en la meta de La Toussuire-Les Sybelles, tras una larga escapada, iniciada por veintiséis corredores, al ser el más fuerte en la última ascensión a los tres compañeros que quedaban de la fuga, el bielorruso Vasili Kiryienka (Movistar), el croata Robert Kiserlovski (Astana) y el danés Nicki Sorensen(Saxo Bank).

Rolland, de 26 años, dio a su equipo la segunda victoria consecutiva y tocó de nuevo el cielo del Tour con las manos, un año después de conquistar el Alpe H'Huez por delante de Samuel Sánchez y Alberto Contador. Una hazaña que se gestó en el kilómetro 32 cuando se metió en la escapada del día y finalizó con un ascenso en solitario de 11 kilómetros hasta la cima de La Toussuire, donde levantó la bici como trofeo simbólico.

Entre los favoritos, Nibali lo volvió a intentar en la última ascensión, La Toussuire, de primera, pero Wiggins con su escudero y compatriota Christopher Froome aguantaron. Precisamente Froome demostró en los últimos kilómetros acabar más entero que su jefe de filas. Evans, por su parte, no pudo seguir el ritmo de los mejores y se descolgó, perdiendo al final 1:26 sobre el líder, con lo que en la general ahora está a 3:19. El australiano fue el único que lo intento en la subida a la Croix de Fer, segundo y último puerto de categoría especial de la jornada, pero se encontró con la fortaleza del equipo del líder. Evans es el gran derrotado en la primera gran prueba de montaña, al quedar descolgado a 5 kilómetros de meta. Tras esta etapa el de BMC queda fuera del podio provisional, y además en evidencia, ya que su estado de forma está lejos de aquel que le dio su primer Tour en 2011

El español Alejandro Valverde (Movistar) formó parte de la escapada inicial, pero perdió terreno en la subida a la Croix de Fer y, aunque se mantuvo muchos kilómetros en el grupo de los mejores, al final no pudo. Por su parte, Haimar Zubeldia también estuvo adelante hasta los últimos kilómetros. Llegó en un tercer grupo a 3:53 y se mantiene sexto en la general, a 6:15.

Dos colosos de categoría especial, La Madeleine y La Croix de Fer, el Col de Mollard con su peligroso descenso y el final en alto en La Toussuire ofrecían un escenario para el asalto al líder, pero nadie se atrevió a hacerle frente a Wiggins. El viaje no ofrecía un metro de llano a partir del kilómetro 14, cuando empezaba a complicarse la mañana con el primer puerto.

Después de múltiples intentos se formó una fuga numerosa camino de La Madeleine (25 kms al 6,2 por ciento). Nombres ilustres, como Valverde, Basso, Vinokurov; dos hombres de Evans incluidos, Van Garderen y Moinard, además de Scarponi, Rolland y Kern. Fue el eslovaco Peter Velits quien tuvo el honor de pasar en cabeza por tan legendaria cima, mientras el grupo de Wiggins rodaba tranquilamente a 2.25 minutos.

Tras el descenso esperaba el interminable Col de la Croix de Fer (categoría especial, 22 kms al 7 por ciento). Sus primeras pendientes seleccionaron a los ocho corredores más fuertes del grupo inicial de 32. y entre ellos ya no estaba Valverde. Kern, del Europcar, marcó el ritmo al servicio de su compañero Rolland, que fue el encargado de sumar 25 puntos para el premio de la montaña.

Solo restaba la Toussuire hasta la pancarta final. Rolland atacó de lejos, a 11 de meta Se fue fácil de Kiserlovski, Kiryienka y Sorensen, y a partir de ahí ni una mirada atrás. A sufrir y guardar los 3 minutos de adelanto sobre los grandes escaladores. El francés volvió a soñar en pleno sufrimiento con un gran triunfo en el Tour, como el del año pasado en Alpe D'Huez. Llevaba seis meses esculpiendo la idea a base de sacrificio. "He estado seis meses sin ver a mis amigos, y esto compensa todo", dijo.

Mientras Rolland no sentía las piernas camino de su hazaña, por detrás Nibali volvió a la carga. La víspera atacó bajando en el Grand Colombier; esta vez lo intentó subiendo. El italiano" lanzó dos ataques que filtró a los 5 más fuertes y hundió a Evans. También hubo momentos de apuros para Wiggins que fueron solucionados con Froome de enganche, omnipresente. La duodécima etapa se disputa entre Saint Jean de Maurienne y Annonay Davezieux, de 226 kilómetros, la más larga de la presente edición, propicia para una escapada.

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