Tenis · Wimbledon

Djokovic se cita con Murray en la final de Wimbledon

  • El serbio gana por 7-5, 4-6, 7-6 (7-2), 6-7 (6-8) y 6-3 al argentino, en un duro y disputado partido. El británico, por su parte ha vencido a Janowicz por 4-6, 4-6, 3-6.

El serbio Novak Djokovic frustró las ilusiones del argentino Juan Martín del Potro y en una batalla de  enorme nivel avanzó a la final del torneo de tenis de Wimbledon. Número uno del mundo, Djokovic se impuso 7-5, 4-6, 7-6 (7-2), 6-7  (6-8) y 6-3 en 4:43 horas de juego y el domingo buscará su segundo  título en el All England Club ante el británico Andy Murray que le ha vencido al polaco Jerzy Janowiczpor 4-6, 4-6, 3-6.  "Fue uno de los mejores partidos en los que he jugado.  Definitivamente uno de los más excitantes, fue tan cerrado...", dijo  Djokovic tras la semifinal más larga de todos los tiempos en el  césped de Wimbledon. "Hubo un muy alto nivel de tenis hoy, eso era lo que esperaba. Es  uno de los partidos más emocionantes que he jugado aquí en Wimbledon,  con tan alto nivel desde el primer hasta el último punto", añadió. 

Djokovic, que recién pudo definir el partido en el quinto set tras  desperdiciar dos match-points y un quiebre arriba en el cuarto, llenó  de elogios a Del Potro. "Tal vez debería haber sido más agresivo en los match point, pero  el crédito es de él. Por eso es un campeón de Grand Slam. Cada vez  que está en una situación dura sale con tiros increíbles", dijo el  serbio. 

Del Potro no pudo emular así a Gabriela Sabatini y David  Nalbandian, los únicos argentinos en alcanzar el duelo decisivo en el  certamen más tradicional del tenis, un escenario donde por ejemplo  Guillermo Vilas nunca pudo superar los cuartos de final. 

El argentino quedó además a las puertas de su segunda final de  Grand Slam, tras su conquista del Abierto de Estados Unidos en 2009,  mientras que Djokovic irá en busca de su séptimo título grande.  La cálida y soleada jornada en Londres recibía hoy en el primer  turno de la cancha central a dos de los jugadores que mejor nivel  habían mostrado en el torneo. Así lo reflejaban las estadísticas,  porque era la primera vez en la historia de Wimbledon que se cruzaban  dos semifinalistas que no habían perdido un set en todo el certamen.  Desde el inicio, Djokovic apostó a mover a Del Potro con ángulos  cerrados, contrapiés y drops para hacerlo subir a la red. El serbio dominaba desde el fondo y mantenía su servicio con mayor  facilidad ante un Del Potro que resistía pese al bajo porcentaje de  primeros servicios: apenas el 51 por ciento en el primer parcial. 

El número ocho del mundo no estaba tan fino como en el partido de  cuartos ante el español David Ferrer, pero tras salvar una  oportunidad de quiebre en el quinto game parecía que podría llevar el  set a un tie-break. Sin embargo, el número uno del mundo sacó su mejor tenis en el  5-6. Convertido en una gacela, Djokovic comenzó a atajar con agilidad  todos los cañonazos del argentino y tras dos genialidades y dos  errores de Del Potro se llevaba el primer capítulo en 55 minutos.  Era el primer set que perdía el argentino en el torneo y también  la primera vez que le quebraban el servicio desde la segunda ronda. "Come on boy" (vamos muchacho), alentaba un hincha británico al  argentino. Pero el segundo set comenzó aún más cuesta arriba para Del  Potro. 

El serbio tuvo cuatro oportunidades de quiebre en el quinto juego  y parecía inclinar definitivamente el partido a su favor.  Pero tras dos aces, una gran volea y una pelota enganchada de  Djokovic, el argentino ganó un juego clave. Porque Del Potro a partir de entonces se transformó. El argentino  soltó su brazo, comenzó a pegarle durísimo y quebró de inmediato en  cero para 4-3. El número ocho del ranking festejaba efusivo, alzaba  los brazos y pedía el aliento del público.  Del Potro estaba más vivo que nunca, y pese a tener que levantar  un punto de quiebre al game siguiente, se llevaba la segunda manga  con un saque ganador.  Tras 1:39, todo estaba como al comienzo. Y el tercer set depararía  aún más paridad. El argentino mostraba ya el gran nivel que había exhibido en todo  el torneo. Sus golpes fluían fulminantes, pero Djokovic, fuerte  mentalmente, resistía y salvaba un punto de quiebre en el cuarto  juego y luego otros dos en el sexto. El serbio pegó entonces un grito de aliento y en su banco  apretaban el puño. La definición del tercer set se angostaba y a los  pocos minutos el número uno se colocaba 4-5 y 0-30 con el saque de  Del Potro. 

 El set estaba a dos puntos de Djokovic, pero el argentino  reaccionó con un tenis furioso que despertó los aplausos de la  leyenda sueca Stefan Edberg en el palco real. Y de toda la catedral  del tenis, porque los siguientes games serían los mejores del  partido. Pegando como en sus mejores tiempo, Del Potro desplegaba toda su  potencia en cada impacto ante un Djokovic que corría y defendía con  la elasticidad de un gimnasta.  El nivel era altísimo, pero el argentino cayó entonces en una  desconcentración. Tras un par de errores, el serbio se colocaba 0-40  y con tres puntos para set. El argentino salvaba los tres con un tenis sublime y forzaba el  tie-break. Parecía que se avecinaba una definición para el infarto,  pero Del Potro, cansado, cometía varios errores y el serbio se  imponía con un claro 7-2. Tras un tercer set formidable, ambos bajaron la intensidad y el  partido entró en una meseta en la que hasta se permitieron mantener  un inusual y amigable diálogo cara a cara tras un peloteo que llevó a  Del Potro al otro lado de la red. 

Sin opciones de quiebre, cada uno mantuvo su saque hasta el  séptimo juego, cuando Djokovic rompió el servicio de un agotado Del  Potro para ponerse 4-3. El argentino parecía en la lona, pero se levantó y con un gran  revés paralelo quebró al game siguiente. Llegarían así a un nuevo  tie-break, donde un colosal Del Potro levantaría dos puntos para  partido y forzaría el quinto y decisivo set ante el delirio de un  público que presenciaba ya un encuentro épico. Del Potro estaba a un parcial de la gloria, pero el quinto set  sería tan luchado como los anteriores. El argentino desperdiciaba una  opción de quiebre en el cuarto juego y Djokovic haría lo propio en el  siguiente.  El partido se jugaba ya con la cabeza y el corazón. Agotado, Del  Potro seguía dando batalla, pero Djokovic quebraba para 5-3 y esta  vez ya no dejaría pasar la oportunidad. Con un revés ganador, Djokovic se llevaba el partido en su tercer  match point y tras abrazar a Del Potro en la red, se golpeaba el  pecho y lanzaba un alarido, demostrando por qué en el tenis él es  el que manda. 

Janowicz, un digno rival

El británico Andy Murray alcanzó porsegundo año consecutivo la final del torneo de tenis de Wimbledon al  vencer al polaco Jerzy Janowicz en un encuentro que debió finalizar  bajo techo por falta de luz.  Número dos del mundo, Murray se impuso por un 6-7 (2-7), 6-4 y 6-4  y 6-3 que lo deja a un partido de convertirse en el primer británico  en alzar el título en Wimbledon en 77 años.  Murray irá en busca de su segundo título de Grand Slam tras ganar  el Abierto de Estados Unidos el año pasado y el primero en Wimbledon,  donde en 2012 perdió en la final ante el suizo Roger Federer. Djokovic, campeón en el All England en 2011, buscará ampliar a  siete su cosecha de títulos de Grand Slam. 

El encuentro entre Murray y Janowicz, el primer jugador polaco en  alcanzar una semifinal de uno de los cuatro torneos grandes, debió  ser interrumpido durante 30 minutos al finalizar el tercer parcial  por falta de luz.  El británico, que había comenzado a encaminar el partido, se quejó  efusivamente. "Nooo, tenemos al menos 45 minutos más de luz. Cerrar  el techo tarda lo mismo. Es un torneo al aire libre. No entiendo las  reglas de este torneo", rezongó Murray al juez Andrew Jarrett. 

El partido continuó bajo techo retráctil y con luz artificial y  Murray pudo cerrar la historia. El escocés buscará el domingo romper  la "maldición" y convertirse en el primer local que gana Wimbledon  desde Fred Perry en 1936. 

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