ciclismo tour de francia

Contador apenas cuenta

  • En la etapa reina, el madrileño queda casi descartado de la pelea

  • Exhibición de Froome, que se afianza como líder

  • El colombiano Urán vence en un pésimo día de Nairo Quintana

Rigoberto Urán (d), con gesto de esfuerzo encara los metros finales de la etapa reina de esta edición del Tour y se impone por muy poco al francés Warren Barguil. Rigoberto Urán (d), con gesto de esfuerzo encara los metros finales de la etapa reina de esta edición del Tour y se impone por muy poco al francés Warren Barguil.

Rigoberto Urán (d), con gesto de esfuerzo encara los metros finales de la etapa reina de esta edición del Tour y se impone por muy poco al francés Warren Barguil. / ROBERT GHEMENT / Efe

Rigoberto Urán firmó un épico triunfo en la etapa reina del Tour de Francia, disputada entre Nantua y Chambery, de 181,5 kilómetros, en la que Chris Froome logró mantener el maillot amarillo en jornada accidentada que eliminó por accidente a Richie Porte y alejó en sus objetivos a Alberto Contador y Nairo Quintana.

Urán fue el más rápido entre el selecto grupo de 6 corredores que llegaron escapados a la meta de Chambery. Se impuso tras la comprobación de la foto finish, por milímetros, a Warren Barguil, que antecedió al líder Chris Froome. Con el mismo tiempo de 5:07.23 llegaron adelantados Bardet, Fuglsang y Aru.

Por detrás la carrera llegaba destrozada. Un revolcón para los favoritos. Nairo Quintana, lejos de su mejor versión, perdió 1.15 minutos y se aleja en la general, octavo, a 2.13. Peor le fue a Alberto Contador, que pasó las de Caín desde el último puerto y llegó a 4.19.

Una terrible jornada que envió a Porte al hospital tras sufrir una espectacular caída en el descenso del Monte del Gato, que castigó con fractura de clavícula a Geraint Thomas y que le hizo perder un tiempo precioso a Dan Martin y Simon Yates.

Sin embargo la desgracia de unos fue fortuna para otros. Froome reforzó el maillot amarillo con un puñado de segundos. Aru es segundo a 18, Bardet tercero a 51 y Urán cuarto a 55.

El perfil de la etapa apuntaba al cielo desde el primer metro. Las cotas de Neyrolles (segunda), Bérentin y Franclens (ambos de tercera) fueron el aperitivo de la etapa reina que, en contra de lo habitual, tuvo el protagonismo en los Montes del Jura, restando protagonismo a los Alpes y Pirineos

Se formó una numerosa escapada de 39 hombres. Alguien tenía que tomar la responsabilidad. El Sky agarró la batuta marcando un ritmo cómodo en el ascenso al inédito Col de La Biche. Calma chicha, no agresión y paso por la cima a 6.30 de los escapados.

El AG2R animó el cotarro con Bardet, lo que obligó a Froome a movilizar a sus tropas. Con un alto precio, pues perdió una pieza importante, Geraint Thomas, que se rompió la clavícula en una caída.

Guión que se mantuvo en el Grand Colombier (categoría especial, 8,5 kms al 9,9). La escapada se filtró tras el ataque del francés Barguil, que coronó en cabeza. Sólo una caída de Contador alteró por momentos la tranquilidad en el sector noble de la carrera.

En el tránsito hacia el Mont du Chat se agruparon antiguos combatientes de la escapada inicial. Restaba el muro más duro de la presente edición, un puertaco de categoría especial de 8,7 kms al 10,3), de esos que no admiten descanso alguno, En pleno ascenso, Froome levantó la mano por avería mecánica. Aru que ve los apuros del líder, encuentra un hueco inverosímil para salir disparado. Maniobra oportunista que no encontró apoyo en Quintana y Porte, que se pegaron a rueda.

Con Barguil por delante y perseguido por Fuglsang, empezaron las escaramuzas. Atacó primero Aru, luego arrancó Porte y finalmente Froome dijo "aquí estoy yo" a 2 kms de la cima. Enseguida cedieron Contador y Quintana.

El descenso tuvo tintes dramáticos. La caída de Martin y Porte, quien se estrelló contra la ladera de la montaña, heló la sangre del Tour. Mientras por delante Bardet se esfumó en busca de Barguil, le atrapó y trató de llegar a Chambery en solitario.

Pero al ídolo francés le faltaron fuerzas. Froome, Aru, Urán, Barguil y Fuglsang fueron un tren demasiado potente. Hubo esprint, y entre todos Urán fue el más rápido. A pesar de que tenía el cambio roto desde la caída de Porte, quien le golpeó en la bicicleta.

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