Balonmano l Liga de Campeones

El Ciudad Real reedita la gloria continental

  • Los manchegos superan los cinco goles de renta del Kiel en una épica recta final

El Ciudad Real logró su tercera Copa de Europa al vencer al THW Kiel por 33-27, con lo que supera los cinco goles de desventaja de la ida (39-34). Para el Ciudad Real era la cuarta final de la Liga de Campeones en los últimos cinco años, torneo que revalida de nuevo contra el THW Kiel.

Fue en el tramo final del encuentro donde Ciudad Real logro alcanzar los cinco goles de ventaja, 32-27, a falta de un minuto y medio, por medio de Abalo, el único de la plantilla española que no había logrado el principal cetro continental. Este guarismo determinaba que ya la Copa de Europa volvía a quedarse en Ciudad Real, que confirmó Stefansson con el ultimo gol del encuentro, 33-27. Y eso que el inicio no fue nada halagüeño y las primeras ventajas fueron alemanas (4-7, min. 10). La defensa 5-1 no funcionaba en el Ciudad Real y eran las acometidas a la brava las que valían para poner el turbo en el ataque local y con el orgullo por bandera y tumba abierta los locales empataron a 8 con un gol de Chema Rodríguez (15'). La exclusión del propio Chema y de su compañero Metlicic, sirvió para que con dos jugadores menos THW Kiel volviese a adelantarse (8-10). Como no se acortaban distancias y Omeyer se bastaba el solo para parar el ataque local, Ciudad Real tiraba de casta para en arreones acortar diferencias y situase con un 12-14 que redujo a 13-14 Stefansson desde un lanzamiento de siete metros.

Los germanos iniciaron la reanudación con mayor intensidad defensiva, con lo que el ataque del Ciudad Real volvía a encontrase con pocos resquicios por donde penetrar y la diferencia de goles se fue hasta cuatro (16-20). Pero los grandes se levantan y con la entrada de Sterbik en la meta de Ciudad Real y la dirección de juego de Chema colocaron un parcial 4-0 (20-20). La defensa local se fue un paso adelante paras crear mas dificultad al ataque germano. Con esto y la garra de Morros se situaron 26-23. Pero los límites del cuadro manchego son infinitos y Kallman elevo la distancia a 30-26. Posteriormente, Rutenka y Abalo colocaban los cinco de diferencia (32-27) a falta de un minuto y medio, con lo que la Copa de Europa estaba ya en camino. Stefansson la sentenció.

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