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Fútbol | División de Honor Andaluza El Chiclana supera al Tomares en la prolongación (2-1)

Carreño controla el balón ante un rival. Carreño controla el balón ante un rival.

Carreño controla el balón ante un rival. / Sonia Ramos

El Municipal volvió a vivir este domingo una de las tardes más sufridas, y a la vez, celebradas, que recordará este curso. Todo estaba preparado para que el partido de alto voltaje contra el Tomares pudiera saldarse con la victoria de los locales y pasar a la vez a ocupar su puesto en la tabla como sextos.

Pero el levante no quiso faltar a esta cita tan especial y acabó protagonizando un encuentro más destructivo de lo previsto. La elaboración desde atrás se antojaba prácticamente imposible y las ocasiones durante los primeros veinte minutos se redujeron al balón parado. La situación favorecía al conjunto sevillano, siempre con más problemas a la hora de recuperarse de las transiciones, pues no tendría que trotarse el enorme terreno de césped natural que es para ellos el campo Municipal.

El Chiclana pudo abrir el marcador hasta tres veces desde el córner pero no acababa de cabecear con puntería.

Hasta que en el 21 Agustín apareció para rematar raso y contundente un balón en la vertical y clavarlo al fondo de la portería de Cristian. Esto era lo que el equipo necesitaba ante un duelo tan complicado y sabiendo que durante la segunda parte jugaría con el viento en contra. Ocho minutos después Cornejo se internó hasta la cocina y se plantó solo delante del guardameta tomareño, que sacó brillantemente la pierna derecha para despejar su remate.

El dominio chiclanero durante el primer tiempo se vió algo diluído tras el descanso. Al igual que el último disparo de entonces, en el 54’ un rival se zafó de la defensa y su tiro cruzado se fue rozando el palo largo. El Chiclana ganaba por la mínima y tenía que matar el partido antes de que fuera más tarde. La mejor la tuvo Nene, que erró una volea desde el punto de penalti poco después.

Y en uno de esos sustos llegó el temido empate, tras un pase de la muerte que recibió Jesús. Los locales no se rindieron y buscaron la heroica hasta el mismo final, en el que un Toledo que acababa de entrar al campo culminó una contra de manual, iniciada por Nene para Sergio, que dio el pase de oro.

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