Olimpismo reconocimiento

Caixabank recompensa a los medallistas de Barcelona 92

  • La Fundación La Caixa y el banco celebran el 25º aniversario de la Libreta Campeones, que repartirá 50 millones entre los deportistas

Foto de familia de los deportistas que asistieron al acto, junto a Alejandro Blanco, Isidro Fainé, Jordi Gual y José Vilarasau, ayer en Barcelona. Foto de familia de los deportistas que asistieron al acto, junto a Alejandro Blanco, Isidro Fainé, Jordi Gual y José Vilarasau, ayer en Barcelona.

Foto de familia de los deportistas que asistieron al acto, junto a Alejandro Blanco, Isidro Fainé, Jordi Gual y José Vilarasau, ayer en Barcelona. / M. G.

El valor de una medalla, un diploma o un récord olímpico es incalculable. Lleva detrás años de esfuerzo, dedicación y privaciones para conseguir llegar a la meta propuesta o competir por ella con todas las capacidades posibles. La Fundación Bancaria La Caixa y Caixabank, el banco con el que opera la otrora caja de ahorros y pensiones, sí dio valor a esos logros deportivos. Incluso antes de que se consiguiesen. Como un incentivo más. La entidad creó en 1988 para asegurar el futuro económico de los olímpicos y contribuir a su éxito deportivo la Libreta Campeones: un gesto de previsión propia del negocio financiero al que siempre se ha dedicado desde hace más de un siglo, el ahorro y el aseguramiento de la pensión de jubilación.

Aquella decisión tomada por los órganos de gobierno, entonces de La Caixa, hoy desdoblada en la Fundación y el banco, lleva ya algunos años dando sus frutos. Pero este verano, se cumple el vigésimo quinto aniversario de su gran cosecha: las 22 medallas (récord absoluto) y 36 diplomas olímpicos logrados en los únicos juegos organizados por España.

Para conmemorarlo, Fundación La Caixa, Caixabank y el Comité Olímpico Español reunieron a decenas de medallistas ayer en Barcelona.

Aquellas libretas doradas con cinco logos de la entidad dispuestos como los aros olímpicos se dotaron con premios para los deportistas que iban de los 30.000 a los 600.000 euros, en función de si era un récord absoluto, un diploma o una medalla de alguno de los tres metales que escalonan el podio. En total, como destacarían ayer tanto Isidro Fainé, presidente de la Fundación Bancaria La Caixa, como Jordi Gual, presidente de Caixabank, más de 50 millones de euros. En realidad más de 8.000 millones de pesetas, que era la moneda entonces. Ese dinero se reparte entre las 676 libretas que guardan desde 1992 los 537 deportistas que, con sus logros, las recibieron. Casi 200 de ellos ya han empezado a disfrutar del capital que suponen, bien del total bien de una renta, según elijan. Otros lo harán en los próximos meses y años: en el momento de cumplir el cincuentenario de su nacimiento.

Fainé homenajeó ayer a quienes hicieron posible aquella previsión, aquel incentivo. A José Vilarasau, primer ejecutivo de la entidad en 1988 y su mentor, que estuvo presente en el acto. Y también a Juan Antonio Samaranch, que entonces presidía La Caixa y que fue el alma máter de los Juegos, desde su privilegiada posición de presidente del Comité Olímpico Internacional, de quien dijo que tuvo "una personalidad visionaria". También destacó tres bloques que hicieron posible el éxito de Barcelona 92: los deportistas, la transformación de la ciudad y el trabajo en equipo, que quiso representar en los 35.000 voluntarios que tuvo la cita.

También Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español, destacó la labor de Samaranch y el éxito deportivo de Barcelona. España había logrado hasta entonces, recordó, 21 medallas en 15 juegos. Y en Barcelona logró 22: 13 oros, 7 platas y dos bronces, como recordaría la periodista Olga Viza, que hizo de maestra de ceremonias.

Ella dialogó con tres de esos oros: Fermín Cacho, Almudena Muñoz y José Manuel Moreno Periñán. Todos reconocieron que entonces ni tuvieron claro qué era la Libreta Campeones. Hoy sí: un seguro que garantiza el futuro de sus hijos, coincidieron.

Gual cerró el acto, que definió como un homenaje a un grupo brillante de deportistas y también a los directivos de La Caixa que pusieron en marcha la iniciativa. Ya antes Fainé, que era director general adjunto en 1988, dijo que esa idea respondía al origen y los valores de la entidad. También Gual lo resaltó. El valor de la previsión y el compromiso que supone la Obra Social, dotada hoy día con 510 millones de euros al año, recordó.

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