Baloncesto l Euroliga

El Barça saca billete para París

  • La escuadra de Xavi Pascual doblega al Real Madrid en el cuarto partido de la eliminatoria y se clasifica para la Final a Cuatro · Ricky Rubio y Mickeal rompen al final un encuentro igualado desde el principio

Prigioni 2

Llull 20

Hansen 6

Garbajosa 9

Tomic 10

Jaric 4

Lavrinovic 0

Felipe Reyes 11

Velickovic 8

Bullock 8

Ricky Rubio 19

Navarro 21

Mickeal 6

Morris 3

Lorbek 14

Basile 6

Lakovic 2

Fran Vázquez 8

Ndong 2

Sada 0

Grimau 3

Árbitros: Voreadis (griego), Christodoulou (griego) y Zamojski (polaco). Eliminaron a llull y Tomic. Incidencias: Cuarto partido de los cuartos de final de la Euroliga disputado en el Palacio de Vistalegre ante 13.700 espectadores.

El Barcelona sacó billete para la Final a Cuatro de París al derrotar al Real Madrid en Vistalegre por 78-84, y poner el 3-1 definitivo en la eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga.

El Real Madrid salió dispuesto a no ceder un centímetro, un pase, un rebote, sabedor de que cualquier diferencia azulgrana podía ser letal para sus intereses. Había que mantener el marcador en un pañuelo y devolver canasta por canasta, bloqueo por bloqueo, falta por falta.

Los jugadores de Ettore Messina, tan dados a los despistes iniciales, se pusieron las pilas y mantuvieron al Barcelona controlado, con mínimas ventajas alternas. El técnico italiano salió de inicio con sus dos bases, Llull y Prigioni, señal de que quería controlar el ritmo del partido. Garbajosa fue el primero que dio un paso adelante en ataque con puntos que enervaron a Vistalegre, otra vez vestido con sus mejores galas y hasta los topes para intentar aupar a su equipo.

El 19-20 que puso final a los primeros diez minutos reflejó lo sucedido en la pista. La entrada en pista de Velickovic, al que al parecer Messina levantó el castigo, le hizo bien al Madrid porque salió victorioso en su defensa a Mickeal, el principal protagonista de los rotos al conjunto blanco.

Las rotaciones de Messina buscaron siempre la máxima efectividad defensiva, sin renunciar al ataque. A diferencia del segundo partido, en que buscó un marcador bajo, ahora no le importaron los guarismos y sí que el rival no se marchara en el marcador.

Con Kaukenas inédito y Prigioni muchos minutos en el banquillo, el Real Madrid aguantó y se fue al descanso con cuatro puntos de desventaja, 41-45, y con la sensación de que todo era posible, pese al excelente partido de Ricky Rubio que al descanso ya tenía 20 puntos de valoración.

Los dos entrenadores, Messina y Xavi Pascual, repitieron sus planteamientos iniciales, pero la cuarta personal de Mickeal en el minuto 22 (44-50) supuso un gran cambio en el choque. El Barcelona perdió momentáneamente a su alero alto más explosivo y el Real Madrid se vio liberado de una de sus mayores obsesiones. Así equilibró el marcador (56-56 en el minuto 25) y así se mantuvo durante todo el tercer cuarto, aunque el Barça entró en el parcial definitivo con una mínima renta (62-65) a su favor.

La tensión en los diez minutos finales se podía cortar. El Real Madrid, más necesitado de la victoria, mantuvo el aliento sobre el cogote blaugrana. Mickeal salió en el minuto 33 (68-70), y el Barça consiguió un parcial de 0-5 en dos minutos, disparando su ventaja a los siete puntos, 68-75, un mundo a estas alturas de partido y de eliminatoria.

Mickeal con dos tiros libres elevó el marcador a 68-77. El Madrid se lanzó a la desesperada, con un triple imposible de Llull incluido, pero Ricky le respondió con otro más pausado pero no menos efectivo. Navarro, otro de los destacados, también tranquilizó al equipo en estos momentos y su efectividad desde el perímetro fue clave.

El Madrid quiso pero no pudo y el Barça confirmó, con su victoria, los billetes para París, para la Final a Cuatro, el título más deseado.

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