Barça-Atlético | La Liga

El Barça acaricia el campeonato

  • El conjunto azulgrana se impone a un buen Atlético con tantos de Luis Suárez y Messi en el tramo final del partido

  • Los de Simeone acabaron pagando la expulsión de Diego Costa

Lionel Messi Lionel Messi

Lionel Messi / EFE

Dos goles en los últimos minutos, uno de Luis Suárez en el minuto 85 y otro de Leo Messi en el 86, le dieron prácticamente el título de Liga al Barça después de derrotar al Atlético de Madrid, que jugó 62 minutos con uno menos por la expulsión de Diego Costa y que resistió casi hasta el final ante la extraordinaria actuación de Oblak.

Por una vez que el planteamiento de Diego Simeone parecía valiente en el Camp Nou, la incontinencia verbal de Diego Costa puso fin a las aspiraciones atléticas. Hasta entonces, no es que los colchoneros tuvieran el control del juego, pero sí que mostraron un plan con la idea de plantar cara al rival. Pero el Barça salió con paciencia, a esconder el balón, a pausar el juego y, visto que el Atlético se decidía a jugar más en campo contrario, intentar la sorpresa en las contras. El cuadro rojiblanco se decidió a jugar con pausa y el Barça esperaba, Griezmann intentaba hacer daño entre líneas y cada vez que tocaba el balón, el Camp Nou lo recibía con una sonora pitada, nadie olvidaba aún que no quisiera venir el pasado verano. Un remate del francés en el 20 fue la única aproximación de los madrileños en el primer tiempo. Antes de la expulsión de Diego Costa, el Barça tuvo dos ocasiones claras: una falta directa lanzada por Messi y un jugadón de Coutinho, que hizo lo más difícil, pero no superó a Oblak.

Justo después, la roja a Diego Costa, la entrada de Correa por Arias, un nuevo dibujo de Simeone, que intentó mantener la presencia en la media con una tripleta y en ataque con la dupla Griezmann-Correa. Pero el Atlético ya no discutía el balón, abrumado por el control del Barça que no aprovechó un error clamoroso de Godín ni tampoco una buena acción de Coutinho, que hoy sí que exhibía su mejor fútbol, pero que no pudo marcar en la última jugada del primer tiempo.

En la segunda mitad, el partido se convirtió en un pacto de no agresión de salida. Al Barça le valía el empate y Simeone, consciente de que un punto no le servía para nada a su equipo, decidió tomar la iniciativa. Quitó a Filipe Luis y puso a Morata en el minuto 58. Hasta entonces, sólo Messi tuvo un par de tímidas aproximaciones sobre la meta de Oblak. De esta forma, hasta que no entró el encuentro en la recta final no llegaron los goles del Barça, conseguidos por Luis Suárez y Messi, que esta vez sí derribaron el muro que fue el meta atlético.

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