cádiz | mirandés

Asentado con problemas

  • El club burgalés completa su quinta temporada en Segunda peleando por evitar el descenso

  • Mejor en casa que fuera, donde aún no ha ganado

Asentado con problemas Asentado con problemas

Asentado con problemas

El Mirandés se presenta esta tarde en el Ramón Carranza como un equipo asentado en la categoría de plata del fútbol español, en la que completa su quinta temporada, pero con el serio problema que supone estar metido de lleno en la lucha por la permanencia. Mejor en casa que fuera, donde no ha ganado todavía, no cierra la tabla porque suma de momento un punto más que el Nástic de Tarragona. Pese a sus números, el conjunto burgalés no trae precisamente buenos recuerdos al cadismo, que a buen seguro no olvida que se convirtió en verdugo en la primera eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda B hace seis campañas, remontando el 2-0 de la Tacita con un postrero 4-1, y este mismo curso levantó un 0-2 en Anduva con tres goles en la segunda parte y favorecido por un polémico arbitraje, rigurosa expulsión de Santamaría con dos tarjetas amarillas incluido.

El CD Mirandés fue fundado en primavera de 1927, por lo que camina hacia los 90 años de historia. A lo largo de este tiempo, el club burgalés casi siempre ha competido en Tercera, categoría en la que militó nada menos que medio siglo. Sin embargo, desde hace una década el salto a Segunda B le afianzó primero esa categoría y le convirtió después en un firme aspirante al ascenso, objetivo que obtuvo en una inolvidable temporada 2011/12 en la que también alcanzó como un gran hito las semifinales de la Copa del Rey al eliminar al español con un 3-2 en la ida y un 2-1 en la vuelta. El Athletic acabó con el sueño posteriormente.

Desde que dio el salto a Segunda, el cuadro castellano-leonés ha asumido siempre su rol de candidato a pelear por la salvación, un reto que no pudo hacer realidad en 2014 aunque la suerte le sonrió en forma de salvación en los despachos. El Mirandés concluyó el 19º en la competición liguera, pero más tarde el descenso administrativo del Murcia le devolvió a la categoría perdida en el campo. En 2015 logró su mejor clasificación liguera al terminar octavo, pero en el presente ejercicio, como en el pasado, los problemas han regresado en forma de dificultades para respirar con cierta tranquilidad en la tabla.

Pese a que el inicio de la campaña resultó prometedor, lo cierto es que las nueve jornadas consecutivas sin conocer la victoria, entre la 8ª y la 16ª, acabaron con el equipo en la zona baja y pusieron en el disparadero a Carlos Terrazas, destituido en diciembre. Javier Álvarez de los Mozos, hombre de la casa, tomó el testigo de forma provisional hasta la llegada de Claudio Barragán, pero el ex técnico del Cádiz apenas ha durado un mes en el cargo. De los Mozos ha vuelto al banquillo para revertir una situación más que complicada por unos números preocupantes. El Mirandés es, junto al Almería, el único equipo que no ha ganado fuera. Además, es el que más goles encaja, 37, y el tercero que menos marca, 21, sólo por detrás de Alcorcón (17) y Reus (20).

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios