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Fútbol

Historia futbolística: El consuelo europeo de la Quinta del Buitre

Gallego, Míchel y Juanito, con la Copa de la UEFA de 1985. Gallego, Míchel y Juanito, con la Copa de la UEFA de 1985.

Gallego, Míchel y Juanito, con la Copa de la UEFA de 1985. / m.g.

Acumulaba el Real Madrid casi dos décadas de frustraciones internacionales. Casi veinte años sin saborear las mieles del triunfo. Desde la sexta Copa de Europa, con el equipo ye-yé, allá por 1966, enlazaba sólo decepciones.

El club más laureado en la máxima competición había estrellado el balón varias veces en los palos, como en las Recopas de 1971 y 1983, o en la Copa de Europa de 1981. Chelsea, Aberdeen y Liverpool habían borrado de un plumazo la ambición del conjunto blanco. Y tuvo que ser en 1985 cuando recuperara los laureles continentales: la Copa de la UEFA.

Lo logró un conjunto integrado por jugadores que han pasado a la leyenda, como Miguel Ángel, Camacho, Santillana, Juanito, Stielike, San José, Gallego, Valdano y Chendo, entre otros, y un ramillete de jóvenes que prometían: la mítica Quinta del Buitre.

Entre todos formaron el cóctel perfecto para recobrar la senda victoriosa en Europa. No así en la Liga, en la que estaría el Real Madrid un lustro en blanco por los dos títulos seguidos de la Real Sociedad y el Athletic y el décimo del Barcelona en esa campaña 84-85.

Con Amancio al frente, el equipo, discreto en la Liga, navegó por las aguas turbulentas en Europa, y, amparado en el misticismo del Bernabéu, avanzó hasta coronarse, el 22 de mayo de 1985, campeón de la Copa de la Uefa.

Alcanzó su cénit el Real Madrid de las remontadas. Tras laminar al Wacker Innsbruck austríaco con un 5-0 en la ida de la primera ronda, comenzó la serie de noches mágicas del Bernabéu.

El Rijeka croata fue el primero que lo sufrió. Ganó 3-1 en la ida y en la vuelta, muy polémica, y con tres balcánicos expulsados, el conjunto de Amancio firmó su primera remontada con goles al final de Juanito, Santillana y Valdano.

Luego, el Anderlecht, por entonces muy potente, ganó por 3-0 en Bruselas. Pero entre Sanchís, un doblete de Valdano y un triplete de Butragueño, quien dio el nombre a la Quinta, se certificó un 6-1 tremendo en una noche histórica.

En cuartos no tuvo que remontar. Ganó 0-1 al Tottenham en Londres con un gol en propia meta de Perryman y en la sufrida vuelta el 0-0 dio el pase a semifinales, en la que el rival era el temible Inter.

Brady y Altobelli sellaron el 2-0 de la ida. Tocaba otra vez la heroica. Ya sin Amancio en el banquillo. Había sido sustituido por Luis Molowny. Juanito, con su estilo particular, avisó: "90 minuti en el Bernabéu son molto longos". Así fue. Doblete de Santillana en la primera parte y gol de Míchel en la segunda para un 3-0... y a la final.

Su rival sería el sorprendente Videoton húngaro, que se había deshecho sucesivamente de Dukla Praga, PSG, Partizan, Manchester United y Zeljeznicar.

La final de la Copa de la UEFA se disputaba a doble partido. La ida se jugó el 8 de mayo de 1985 en el Bernabéu. El Real Madrid ganó por 3-0 gracias a los tantos de Míchel, Santillana y Valdano. El cuadro de Molowny era y se veía muy superior. En la vuelta, el 22 de mayo de hace hoy 35 años, no hubo problemas para el Real Madrid pese a que Jorge Valdano malograra un penalti, ya que el conjunto húngaro tan sólo pudo marcar a cuatro minutos del final por medio de Lajos Majer.

Fue el final de una travesía por el desierto de casi veinte años y el inicio de una etapa más que fructífera a nivel nacional con cinco títulos ligueros consecutivos.

Llegaron al club grandes jugadores como Hugo Sánchez, Gordillo y Maceda, la Quinta del Buitre se consolidó, salvo Pardeza, que tuvo que salir, sin opciones, y dio un giro al fútbol con un bloque que incluso el delantero azteca bautizó como la Quinta de los Machos.

Le faltó el refrendo, no obstante, del éxito internacional. Esa Copa de la UEFA y la segunda, conseguida al año siguiente al superar en la final al Colonia tras otra sucesión de milagrosas remontadas, fue su consuelo en el panorama europeo. Ese magnífico equipo no pudo coronarse en la máxima competición. Encadenó después tres semifinales, pero Bayern Múnich, PSV y el Milan de Arrigo Sacchi acabaron con sus opciones para la orejona.

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