La transformación de los rodajes y el audiovisual

Películas sin besos y sin roces: la gran pantalla en tiempos de coronavirus

  • El mundo del cine y la televisión se enfrenta a la nueva normalidad que cambiará, sin lugar a dudas, la esencia de esta industria.

Películas sin besos y sin roces: la gran pantalla en tiempos de coronavirus Películas sin besos y sin roces: la gran pantalla en tiempos de coronavirus

Películas sin besos y sin roces: la gran pantalla en tiempos de coronavirus / Archivo

El mundo de la televisión y el cine rodeado de fantasía y efectos especiales ha sido desbordado por la pandemia del coronavirus. Se dice que, a veces, la realidad supera la ficción, y vaya que si lo ha hecho. El mundo se ha llevado meses paralizado y el sector audiovisual se ha visto inmerso en un mundo como el de Truman, en el que todo parece mentira en manos de la realidad más cruel.

Rodajes en punto muerto, platós de televisión sin regidor que anime al bullicioso público o concursos donde la distancia es más importante que el bote a ganar. La vida ha cambiado en todos los estamentos de la sociedad y  el entretenimiento no iba a ser menos. Ahora bien, en la reinvención está el éxito más puro. Todas las cadenas de televisión y las grandes compañías de entretenimiento han tenido que buscar nuevas fórmulas para no perder ese encanto que hacía que el espectador se quedara inerte ante idílicas historias grabadas en celuloide. La vida se paró pero, de nuevo, empieza a palpitar con nuevas gustos, metas y objetivos a cumplir por parte de los encargados en hacer la vida más amena.

¿Qué ha cambiado con la "nueva normalidad"?

En pleno proceso de desescalada, el regreso de la industria audiovisual a la actividad sigue dando esperanzas de la misma forma que genera dudas. El Covid-19 pierde fuerce pero sigue ahí, la sombra del virus planea sobre un futuro incierto de unas compañías que hacen todo lo posible por pisar terreno venidero con las máximas garantías posibles.

La televisión y el nuevo mundo de los platós

El Hormiguero ya se enfrenta a la nueva normalidad. El Hormiguero ya se enfrenta a la nueva normalidad.

El Hormiguero ya se enfrenta a la nueva normalidad. / Archivo

El Gobierno de España ya marcó unas directrices para que la vuelta al panorama televisivo fuera lo más viable y segura para sus trabajadores. En concreto, el ejecutivo de Pedro Sánchez, junto a las principales asociaciones audiovisuales, sacó una guía de buenas prácticas para que las estrellas de la pequeña pantalla tomaran conciencia del nuevo mundo que se abre ante sus ojos. Aún así y con la boca pequeña, cada cadena tiene carta blanca para volver a la "nueva normalidad".

Si tomamos como ejemplo a RTVE, la cadena de todos, ha seguido las pautas indicadas por el Gobierno y los representantes sindicales. Además de esto, ha establecido cuatro fases que regulan la progresiva normalidad laboral entre sus trabajadores que verán su rutina dividida en trabajo presencial y teletrabajo.

En definitiva, durante algún tiempo tendremos que acostumbrarnos a los platós sin público, a formatos nuevos donde parece que la tensión se ha disipado entre tanta distancia o entrevistas atípicas donde lo más cercano será una Webcam.

Los rodajes, a paso muy lento

En los set de rodaje no se podrá superar el aforo de 25 personas. En los set de rodaje no se podrá superar el aforo de 25 personas.

En los set de rodaje no se podrá superar el aforo de 25 personas. / Archivo

Cientos de películas o episodios se quedaron en el abismo de la cuarentena. Poco a poco, parece que la industria cinematográfica resurge de la hibernación que le fue impuesta por el coronavirus. Aunque la maquinaria vuelve a ponerse en marcha, lo hace en un nuevo escenario. Los miles de planos han quedado reducidos a unos cuantos, consecuencia de la falta de dinero. Si antes era minucioso el trabajo, ahora lo debe ser más. Ante el comienzo de un nuevo rodaje, los empleados y actores deben rellenar un formulario de riesgos laborales y seguir, de manera estricta, todas las normas sanitarias. Por último, llega el "¡acción!" en un set de rodaje que no superará los 25 trabajadores.

Una vuelta al guión y los contenidos

Los guionistas tendrán que afinar mucho la creatividad. Los guionistas tendrán que afinar mucho la creatividad.

Los guionistas tendrán que afinar mucho la creatividad. / Archivo

¿Dónde quedaron los abrazos, los besos y las miradas a centímetros de distancia?. La "nueva normalidad" es fría como el hielo y ha hecho que los guionistas tengan que quebrarse la sesera para buscar esa pasión doblegada por el virus. Todas aquellas escenas pensadas con contacto físico entre los actores, se han dado de lleno con la realidad imperante.

El poder de la creatividad debe ser el bastión con el que derrocar esta terrible ficción convertida en verdad. Aún así, los guiones serán más auténticos que nunca, puesto que tendrán que reflejar el día a día de hoy, de este hoy tan extraño que nos toca vivir. Ya hay varios ejemplos de esto como puede ser la serie de HBO, "En casa".

Palomitas en casa y salas a través del parabrisas

El pasado vuelve en forma de autocines. El pasado vuelve en forma de autocines.

El pasado vuelve en forma de autocines. / Archivo

Si las salas de cine ya eran el barco pesquero de "La tormenta perfecta", el coronavirus parece ser la ola que acabe con todo. Durante los próximos meses y quién sabe si para mucho más, los hogares se convertirán en nuestras salas de cine particular y las palomitas harán "¡pop!" desde el microondas. Otra de las opciones que existen, son la de los míticos autocines; las parejas que quieran intimidad e ilegalmente, abrazarse un poco, el cuero de los asientos traseros y un poco de pasión y enredo, serán suficientes para no echar cuenta a la gran pantalla.

En definitiva, hasta que no exista una vacuna que acabe con el malo de la película, el cine se asoma a esta nueva realidad como lo hizo Jeff Daniels en la "Rosa púrpura del Cairo" pero, esta vez, carente de sentido y romanticismo.

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