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La soledad cósmica

  • La editorial Isla de Nabumbu recupera las 56 páginas de 'Viaje al infierno', una historieta realizada por Rafael Auraleón que explora el terror y la ciencia ficción

Una de las páginas de 'Viaje al infierno'. Una de las páginas de 'Viaje al infierno'.

Una de las páginas de 'Viaje al infierno'.

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Hace poco más de un mes saludaba con entusiasmo la publicación de Caos, el álbum que recopila las catorce historietas fantásticas realizadas a comienzos de la década de 1980 por Rafael Auraleón (Barcelona, 1936-1993) para la revista 1984, y ahora me toca hacer lo propio con Viaje al infierno, segundo volumen del autor catalán en lo que se configura ya como un rescate en toda regla a cargo de la editorial Isla de Nabumbu. Antes de repasar el contenido del libro, aquí tienen algunos datos editoriales: el citado sello lo dirige Javier Alcázar, subdirector de la revista Tebeosfera, es decir, alguien que sabe lo que edita; como en el caso de Caos, se trata de una edición hermosa, de esas que se dicen de lujo por su gran formato y la calidad de su hechura, que puede adquirirse en el listado de librerías que figura en el facebook de Isla de Nabumbu, o bien insistiendo para que cualquier otra librería se ponga en contacto con la editorial, vía info@isladenabumbu.com, o escribiendo directamente a pedidos@isladenabumbu.com (con envío gratuito y una lámina de regalo para los primeros compradores).

Ahora sí, el tebeo lo componen las 56 páginas de historieta en rotundo blanco y negro dibujadas por Auraleón y escritas por Carlos Echevarría (Barcelona, 1932) para la revista Creepy, una serie, en palabras del propio Alcázar, que "mezcla ciencia ficción con tintes de horror, con el estilo que impusiera la película Alien, el octavo pasajero". La cita anterior está extraída del artículo Rafael Auraleón. Viñetas de horror y demencia, que pueden hallar en la página web de Tebeosfera y que les invito a leer para conocer mejor a esta torturada figura del tebeo patrio, representante de toda una generación de artistas cuya luz se ha ido injustamente apagando en los últimos lustros y que con tan buen criterio comienza ahora a ser reivindicada. Allí, Alcázar nos recuerda que Viaje al infierno vio la luz después de Caos y justo antes de que el autor abandonara la historieta en 1983 a causa de sus problemas mentales. En Caos, sigue Alcázar, "asombra observar la semejanza de algunos de sus personajes y composiciones con las originales creaciones de Josep Maria Beà, en unos casos, y con Sergio Toppi, en otros. Y se atreve con la aguada, con el dibujo a lápiz sin entintar, con composiciones arriesgadas",ya que Viaje al infierno "nos muestra de nuevo a un Auraleón más convencional centrado en su trabajo con la línea".

El guion de Echevarría (otro que trabajó lo que pudo desde principios de los setenta a mediados de los ochenta, en cabeceras como Delta 99, Dossier Negro, Dracula, Cimoc o Creepy) nos lleva a la angustiosa soledad de una nave espacial a la deriva en la que trata de sobrevivir el protagonista, Slim Robinson, atormentado por sus recuerdos y por la amenaza de la locura, de un colapso psíquico que lo haga precipitarse en la nada. Un argumento de pesadilla, inquietante y atmosférico, confeccionado a la medida de Auraleón.

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