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Las cosas cambian

Lobezno. Lobezno.

Lobezno.

Más de quince años estuvo Chris Claremont al frente de La Patrulla-X, una década y media en la que los mutantes pasaron de ser una cabecera en peligro de extinción al cosmos más rentable de Marvel, con tiradas millonarias y una indecente cantidad de spin-offs. Su proyecto se fue cociendo primero a fuego lento, con la ayuda del dibujante Dave Cockrum, y terminó estallando con la llegada de uno de los equipos artísticos más influyentes de la historia del género, John Byrne y Terry Austin.

Con estos últimos firmó no pocas aventuras inolvidables, especialmente La saga de Fénix Oscura y Días del futuro pasado, dos de los pilares sobre los que se construyó la narrativa posterior de la franquicia (seguramente, Dios ama, el hombre mata, sea el tercero). Visionario, sofisticado, interesado en la representación de la diversidad, pero también verboso, sensiblero y descuidado, Claremont estuvo especialmente inspirado durante su primera década como patriarca mutante, en la que apenas dio síntomas de agotamiento. Durante este tiempo trabajó con artistas del calibre de los ya citados, más Paul Smith, Barry Windsor-Smith, Bill Sienkiewicz, Alan Davis, John Romita Jr., Michael Golden o Arthur Adams, de modo que no cuesta imaginar por qué, en aquellos días, La Patrulla-X era la serie a seguir.

El juicio de Magneto, sexto volumen de la recopilación de los cómics del supergrupo mutante en la colección Marvel Gold, recoge el final de la etapa gloriosa de Claremont, justo antes de su larga decadencia. Son tebeos de los años 1985 y 1986, incluyendo distintos especiales como los que conforman las célebres Guerras asgardianas, con la intervención de Alpha Flight y los Nuevos Mutantes, precedente de los eventos editoriales que marcarían el desarrollo del universo mutante. Un conjunto muy potente en el que destaca, y de qué manera, un Windsor-Smith desatado en la segunda parte de Muerte viva y que luego hace suyo al personaje de Lobezno en el episodio Lobo herido, donde se anuncia la ferocidad gráfica de Arma-X.

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