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El amigo perdido

  • El botones de rojo y su eterno compañero, Fantasio, se lanzan a una de sus más emocionantes aventuras, repleta de peligros

Detalle de la portada del cómic. Detalle de la portada del cómic.

Detalle de la portada del cómic.

La memoria es algo maravilloso, una de las mejores capacidades del ser hu

Algo así les ocurre a los protagonistas de esta historia. ¿Qué ocurrió con el Marsupilami? Cada vez que un preocupado Spirou saca el tema, tanto Fantasio como el Conde de Champignac pierden los papeles y se enfurecen, por lo que el avezado aventurero comienza a sospechar que han sido expuestos a uno de los temibles inventos de cierto villano cuyo nombre comienza por la última letra del alfabeto.

Pero, ¿quién ha podido ser tan cruel como para eliminar la figura del querido animal (con el perdón de la ardilla Spip) de sus vidas? La respuesta está en las frías tierras canadienses y os va a sorprender, ya que la persona que allí se oculta ha sido, es y será, uno de esos dolores de cabeza recurrentes a lo largo de la historia de Spirou y Cía.

Obviamente, la manera de solicitar su ayuda para encontrar al Marsupilami no será por las buenas y, tras una persecución propia del mismísimo 007, parten hacia un lejano país que ya, los que somos seguidores de las aventuras del personaje creado por Rob-Vel, conocemos de sobra, ya que allí se han desarrollado no pocas aventuras.

Sí amigos, Palombia es el lugar, concretamente este inusual trío (cuarteto, si contamos a la parlanchina Spip) van a iniciar un peligrosísimo periplo que los llevará por un agitado río en la peor época del año, momento en el cual padecerá los rigores de la estación del Pororoca.

Pero esto no será lo único, ya que no se encuentran solos en la jungla y aunque hay tribus totalmente pacíficas otras, como la de los Awaks, los estarán esperando con sus certeras flechas, por lo que las carreras están servidas, y si entre los miembros de la expedición hay uno con malas intenciones, pues podéis imaginar que las cosas no van a estar nada fáciles para los protagonistas.

Mientras tanto, el Marsupilami parece tener una vida de lo más plácida junto a una hembra de su propia especie pero, de vez en cuando un doloroso recuerdo le transforma, dejando escapar una ira destructora, un enfado con el que va a recibir a esos amigos, antiguos, que están arriesgando sus vidas para encontrarle.

Creo que Yoann y Vehlmann realizan, con este nuevo álbum publicado por Dibbuks, el homenaje definitivo a ese autor que redefinió a Spirou y su universo, André Franquin. A lo largo de esta aventura vais a ver rostros del pasado, lugares y situaciones que nos regresan a una etapa genial.

Y para aquellos con mala memoria o que no sean seguidores acérrimos del personaje, el álbum culmina con una magnífica guía en la que conoceremos cómo, a través del tiempo, este animal tan especial ha sido muy importante en la vida de Spirou y Fantasio.

La furia del Marsupilami solo se extinguirá de una manera, y la solución está en el interior de esta apasionante historieta.

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