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Miguel Strogoff

  • 'El Cosaco Verde' (1960), de Víctor Mora y Fernando Costa, fue una serie de cuadernos de aventuras en formato apaisado ambientada en Rusia en época del zar Alejandro II

Detalle de la portada de uno de los cuadernillos de 'El Cosaco Verde'. Detalle de la portada de uno de los cuadernillos de 'El Cosaco Verde'.

Detalle de la portada de uno de los cuadernillos de 'El Cosaco Verde'.

La novela Miguel Strogoff (1876), de Julio Verne, está ambientada en tiempos del zar Alejandro II, en plena invasión tártara de Rusia. El protagonista, que le da título a la obra, es un correo del zar que atraviesa Siberia para advertir al hermano del zar de los planes del traidor Ogareff.

El Cosaco Verde (1960), de Víctor Mora y Fernando Costa, fue una serie de cuadernos de aventuras en formato apaisado creada para Editorial Bruguera. El propio Mora señala la influencia de Miguel Strogoff, pero solamente coinciden en la ambientación geográfica y en el físico del protagonista, que recuerda al actor alemán Curt Jurgens, quien encarnó al personaje de Verne en el cine en 1956, dirigido por Carmine Gallone.

El Cosaco Verde está ambientada en la Rusia del siglo XIX, con un protagonista al que se le añadió el adjetivo "verde" para evitar la censura del franquismo. El protagonista es hijo de un atamán (jefe de cosacos), que tiene su campamento junto al río Don, en las inmensas estepas donde rusos, turcos, kurdos, kirguises, mongoles y otras etnias conviven duramente. Nuestro héroe prefiere ir en busca de aventuras que seguir los pasos de su padre, lo que lo lleva a recorrer el mundo, llegando incluso al lejano Oeste, donde conoce a Buffalo Bill. Está prometido a Sankara desde que eran niños. A ella la idea de la boda le es grata, pero al Cosaco no, a pesar de ser primogénita de jefe mongol y beber los vientos por él.

Al héroe, sin nombre ni apellidos, lo acompañan un adolescente huérfano, Iván, a quien el Cosaco adopta en el primer episodio; un montañés enorme, Karakán, cuyo idioma solamente el Cosaco entiende, y Sing-Li, un chino gordo cuyas especialidades son la cocina y la cirugía sobre las heridas del héroe. Son ingeniosos los proverbios que el personaje declama a la par que saca del zurrón todo tipo de artilugios para resolver las misiones.

De las series que Víctor Mora realizó en la colección Súper Aventuras de Bruguera, es El Cosaco Verde la más desconocida. El Capitán Trueno alcanzó 618 ediciones, además de almanaques y extras, entre 1956 y 1968. La siguiente de Víctor Mora en la misma colección es El Jabato, que se prolonga 381 ediciones, con sus almanaques y extras, entre 1958 y 1966.

El Cosaco Verde se mantiene durante 144 ediciones entre 1960 y 1963, a las que acompañan un extra de verano y un almanaque, ambos de 1961. Ambrós y Mora volvieron a la carga con una autoimitación en 1970, esta vez de piratas del siglo XVII: El Corsario de Hierro.

El cuadernillo apaisado de historietas es importado de la Italia previa a la Segunda Guerra Mundial. Con papel de baja calidad, impresión en blanco y negro, grandes tiradas y larga numeración, se industrializa en la España de los años 40, hasta el final de los 60.

El Cosaco Verde recibe influencias del cómic, sobre todo tiras de prensa estadounidenses; la narrativa clásica popular juvenil y el cine, en especial, el del terror de serie B. Y del western, ya sea en cine, novelas populares o tebeos.

Víctor Mora (Barcelona, 1931-2016) emigró a Francia al finalizar la guerra civil española. Fue uno de los puntales del guion de la Editorial Bruguera. En 1955, comenzó a realizar El Doctor Niebla. Al año siguiente, con dibujos de Bernal, aparece Vendaval, el Capitán Invencible, iniciándose también El Capitán Trueno. En 1959, sale a la luz El Jabato y entre 1963 y 1966, para la revista El Capitán Trueno Extra, escribe las series Víctor, héroe del espacio, con dibujos de Martínez Osete; El Príncipe Errante, con Darnís, y La llamada de África, con Darnís y Spadari. En 1963, con dibujos de Fernando Díaz, realiza Sheriff King.

Fernando Costa (Barcelona, 1935) comenzó su carrera profesional en 1953, acabando la serie El Capitán Johnson. Un año después, Costa se atreve con historietas de humor para TBO. En la segunda mitad de los 50, Costa dibuja cuadernos de aventuras e historietas románticas, que la agencia Creaciones Editoriales vendía en el mercado británico. Le siguen historias de El Inspector Dan para Pulgarcito en 1957 y el serial en cuadernillos Los Vikingos, en 1959. Tras la finalización de El Cosaco Verde, ilustró algunos guiones de Mora sobre El Jabato en la revista El Capitán Trueno Extra.

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