crítica de cine 'Oh! Mammy Blue' Rock en el geriátrico

Tan limitada en sus hechuras visuales (hacía tiempo que no veíamos una copia en tan malas condiciones lumínicas) como cargada de buenas e inertes intenciones, Oh! Mammy Blue toma prestado su título de la popular canción de los Pop Tops y recupera a la gran Carmen Maura como improbable ex-rockera de malas pulgas internada en una residencia de ancianos y dispuesta a echar una última cana al aire y revolucionar el lugar a golpe de viejos éxitos y recuerdos de tiempos mejores.

El tercer largometraje del cordobés Antonio Hens (Clandestinos, La partida) suena a faena de aliño rodada con más voluntarismo que convicción, de ahí que su tono de comedia amable sobre las segundas oportunidades y el renacer geriátrico a golpe de porrito y rock’n’roll tenga más que ver con las dinámicas y las tipologías de una sitcom televisiva que con los niveles mínimos exigibles a una obra cinematográfica.  

Al esquematismo blando y blanco de la propuesta apenas lo salvan, decíamos, una Maura siempre por encima de su personaje escrito y un Ramón Barea al que, en todo caso, cuesta imaginar en la piel de un tipo tan plano y adocenado. Son ellos los que tiran del carro de esta propuesta anclada en el buenismo ingenuo, la nostalgia generacional y con unos leves apuntes libertarios que suenan a impostura para el codazo cómplice de los viejos progres en la platea.