Chiclana

La nueva ley antitabaco asfixiará aún más al sector de la hostelería

  • Bares y restaurantes de la localidad temen la aplicación de la norma que entrará en vigor a principios del próximo mes de enero · Los hosteleros creen que la medida reducirá el volumen de sus ventas

Conforme se acerca la llegada de la nueva ley antitabaco, que se aplicará a principios del próximo enero, los hosteleros, sin duda, uno de los gremios más afectados, muestran su total rechazo y desacuerdo con la nueva normativa.

La futura ley supondrá la prohibición absoluta de fumar en cualquier tipo de negocio en los que tampoco estarán permitidas las ya tradicionales zonas habilitadas para los fumadores. No obstante, si bien es cierto que todos los comercios notarán el efecto de esta medida, los hosteleros la sufrirán de una forma más contundente. Esta nueva medida pueden destruir la afluencia de clientes fumadores que optarán por no acudir o tener que salir a la calle para disfrutar de un pitillo, uno de los pocos sitios donde estará permitido fumar. Es por ello que Vittorio Canu, presidente de la Asociación de Hosteleros de Chiclana, se muestre disconforme con la normativa. "Nos sentimos como conejillos de indias" destacaba al tiempo que afirmaba que "aunque la ley sea para todo tipo de negocios, las inspecciones son más frecuentes en los hosteleros".

Además, muchos locales se sustentan de una clientela que los abarrota los fines de semana. Por lo general a estos bares de copas acuden, cada viernes y sábado, jóvenes que, lejos de dejar de fumar, cambiarán estos locales por la calle y precipitarán el cierre de algunos de estos bares.

En cualquier caso, casi todos los hosteleros coinciden en lo nefasto que será para su negocio la nueva medida. El responsable de la 'Tapería del Río' comenta que "para los fumadores, el cigarro de después de comer es sagrado y por tanto, para ellos, ya no será tan agradable disfrutar de una comida fuera de casa". Además, señaló que también "hay que respetar tanto al no fumador como al fumador" que desde ahora en adelante, no podrá fumar en lugares públicos cerrados.

No obstante, la peor parte la sufren aquellos propietarios de restaurantes y bares que años atrás, cuando la anterior ley obligaba a acondicionar los locales para fumadores, gastaron una buena suma de su dinero para modificar sus locales con la intención de dar servicio al fumador. Para ellos, la situación es difícil porque sus nuevas instalaciones, como es la colocación de un extractor, ya no servirán para nada y no podrán recuperar el dinero que invirtieron en su día.

También destacan muchos hosteleros como paradójico, el hecho de que exista la posibilidad de vender tabaco en estos locales donde, sin embargo, no se permitirá fumar dentro de escasas semanas.

Por último, conviene destacar que para paliar esta situación algunos responsables de los negocios hosteleros están siendo creativos con vistas a nuevas estrategias. Así, programan traer música en directo a los bares o bajar, más aún, los precios de sus productos, todo con vistas a incrementar si clientela, sea fumador o no. Dentro de lo que cabe, Vittorio Canu se muestra optimista al tener la esperanza de que "alguna idea ayudará a mejorar la precaria situación de un alto número de hosteleros".

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