Consecuencias de la pandemia

Una estudiante chiclanera denuncia los problemas para acudir a su instituto en Cádiz por el toque de queda

  • Celia Soto cursa estudios en un Grado Superior en horario nocturno y finaliza sus clases a las diez y cuarto de la noche, lo que le supone importantes inconvenientes para regresar a su casa de forma segura sin arriesgarse a una multa

Celia Soto junto a otros compañeros haciendo prácticas de sus estudios en Cádiz. Celia Soto junto a otros compañeros haciendo prácticas de sus estudios en Cádiz.

Celia Soto junto a otros compañeros haciendo prácticas de sus estudios en Cádiz. / D.C. (Cádiz)

Además de los propiamente sanitarios y económicos, la actual pandemia del coronavirus está teniendo para muchas personas otras consecuencias que afectan a multitud de aspectos de la vida cotidiana y que hasta hace unos meses ni se habían planteado.

Tal es el caso de Celia Soto, una estudiante chiclanera que cursa sus estudios de Grado Superior en el Instituto de Educación Secundaria (IES) Fernando Aguilar Quignon, de Cádiz, en horario nocturno. Por tal motivo, Celia tiene que desplazarse todos los días hasta la citada ciudad y regresar a su domicilio cuando concluye las clases, que suele ser más tarde de las diez y cuarto de la noche. 

Para realizar dichos desplazamientos, esta joven estudiante recibió de su instituto cuando comenzó el toque de queda un justificante en el que se especifica su horario de estudios en el centro, pero, a pesar de ello, este documento no le está sirviendo para poder organizarse en este sentido como necesitaría.

"Cuando salgo del centro, a las diez y cuarto de la noche, sólo hay un autobús hacia Chiclana, que precisamente pasa a esa hora y no me da tiempo a cogerlo, por lo que, si lo pierdo, me quedo en la calle tirada ya que mis padres no pueden venir a recogerme debido al toque de queda", explica Celia, al tiempo que incide en que "si en un buen caso consigo llegar a coger el autobús, cuando llego a Chiclana me encuentro en la misma situación, ya que vivo a una hora andando de la última parada y al estar cortado el horario de autobús urbano en Chiclana a partir de las diez de la noche no tengo otra opción de llegar hasta mi domicilio".

Ante tal sinsentido, esta alumna chiclanera asegura que son varias las veces que ha intentado buscar una solución, tanto con el centro en el que cursa sus estudios como con la Policía, de forma que alguien le pueda facilitar una autorización que le permita a ella o a sus familiares poder desplazarse hasta la hora que llega a su casa, algo que ni unos ni otros han sido capaces de solucionar hasta el momento, con los consiguiente problemas y temores para ella y otros estudiantes en similares circunstancias. 

"Ni yo ni compañeras mías de clase podemos entender que una situación como la nuestra no tenga solución, ya que incluso algunas de mis amigas han tenido que ver cómo multan a familiares por ir a recogerlas a Cádiz, pese a disponer de un documento que acredita que salimos de clases a esa hora", lamenta Celia, añadiendo además que "a esto hay que añadir la masificación que existe en el autobús a la hora que salimos, con personas amontonadas incluso en los pasillos centrales".

Por todo ello, esta joven estudiante chiclanera pide una solución a quien corresponda para no tener que hacer todos los días un trayecto con el temor a ser multada o con la incertidumbre de si podrá llegar a su domicilio sin problema alguno o tendrá que poner en riesgo a familiares o amigos para hacerlo. 

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